MUCHO MÁS QUE SOLO BICI: La bicicleta, el perfecto vehículo en la emancipación de la mujer

El 06/03/2022, lo que debería haber sido un evento social reivindicativo en el día de la mujer, pasó a convertirse en una nueva agresión hacia los miembros de la comunidad ciclista. Algo que ya ni nos sorprende, pues no son pocos los colectivos que ven en el carril bici una “magnífica oportunidad” de usar dicho espacio público a su antojo, muy a pesar de la lucha incansable de algunos y algunas por lograr precisamente todo lo contrario y es que la bicicleta ocupe por fin el lugar que se merece.
En el carril bici de nuestra ciudad se acontecen la más variopinta de los usos que puedan imaginarse, según se decida por la “autoridad” incompetente de turno. “El carril bici debe de ser para los ciclistas”, una afirmación que al parecer siempre deberemos reivindicar desde la siempre “menospreciada” comunidad de las dos ruedas. Al igual que en aquellos tiempos en los que el derecho de la mujer debía ser defendido a cada paso, hoy nos vemos en la obligación de alzar la voz ante otro atropello a nuestra comunidad, una comunidad que apenas disfruta de 4 km de seguridad de seguridad vial en toda la ciudad.
El colectivo feminista reivindica hoy unos derechos básicos en términos de igualdad. La comunidad ciclista lleva realizando la misma función desde hace décadas. Ellos y ellas, como colectivo feminista, han logrado que esas reivindicaciones ocupen un lugar de privilegio en nuestra sociedad, algo de lo que nos congratulamos. Ahora esos mimos logros son demandados por otros grupos menos mediáticos, pero no por ello menos importantes: los ciclistas.
Les pido que hagan memoria, pues a finales del siglo XIX cada paso en pro de los derechos de la mujer era una lucha continua, ahora nos toca a nosotr@s. Les pido humildemente que bajen de la atalaya desde la que nos miran, dejen de marcar las diferencias que los retratan, hagan memoria histórica.
Cargas y descargas de una y otra obra, servicios de limpieza, carreritas a pie, mañana quién sabe… todo es digno de observarse en el menospreciado carril bici de Melilla. El domingo, a los ciclistas, sin previo aviso, se les fue negado, porque sí, porque yo lo valgo, el único “espacio seguro” que existe. El domingo se perdió una oportunidad de ofrecer algo distinto en una ciudad harta del discursito de siempre, una ciudad que, en lugar de cerrar el tráfico en el paseo marítimo, procurando un espacio generoso y libre de humos para los participantes de dicha carrera, desplazó sin más, y de un solo manotazo, como si de una moscarda molesta se tratara, a todo el colectivo ciclista de la ciudad, hombres, mujeres, niños y niñas, todos fueron despreciados por igual.
Nuestra ciudad se merece una imagen más acorde con los tiempos que “corren”, donde la “prioridad invertida” tenga la importancia que se merece. Sin embrago, se hizo burlonamente todo lo contrario, el consejer@ de turno decidió hacer de su capa un sayo y pasar por encima de quien hiciera falta. Eso fue lo que supuso este acto para la comunidad ciclista, el que durante unas horas se nos obligara a circular por unas carreteras infestadas de coches, como si ya no tuviéramos suficiente cada día que pasa.
Familias en bici se vieron sorprendidas sin saber qué hacer, pues no hubo aviso previo, en una ciudad, recordémoslo, de las más inseguras de nuestro país en términos de seguridad vial. Gracias a Dios no pasó nada, si no, les aseguro que mí tono hubiera sido otro.
Las sufragistas a finales del siglo XIX utilizaron la bicicleta como un medio para un fin “El uso de la bicicleta ha hecho más por la emancipación de la mujer que cualquier otra cosa en el mundo» Susan B. Anthony, en una conversación con Nellie Bly. Según un periódico de 1895, se desarrollaron modelos específicos para mujeres con un sillín más rígido y sin apenas relleno, denominado “sillín higiénico”, para evitar o reducir la posible excitación sexual por fricción de los genitales femeninos.
La bicicleta cambió el estilo de vida de las mujeres: introdujo una nueva vestimenta que les permitía una mayor libertad de movimiento y supuso un aumento de sus derechos como ciudadanas. Si la historia del feminismo de la mujer hubiera tenido el peso que se le supone, creo que, en este día tan importante, el evento debería de haberse celebrado en bicicleta y no a pie, pero tal parece que determinadas banderas son de uso exclusivo solo para algun@s poc@s.
«Antes pensaba que lo peor que podía hacer una mujer era fumar, pero he cambiado de idea. Lo peor que he visto en mi vida es una mujer montando en bicicleta». Así se manifestaba el 25 de julio de 1891 la corresponsal del Chicago Tribune en una pequeña columna en la que afirmaba que podría hacerle la vida imposible a su futura nuera si ésta demostraba la más mínima inclinación por el ciclismo; las pioneras de la bicicleta estaban empezando a causar una impresión abrumadora. Nadie sabía por aquel entonces lo que llegaría a significar la bicicleta para la emancipación femenina. El que hoy algun@s lo hayan olvidado nos sorprende.
En este día de celebración se ha dejado de lado estos hechos y como los acontecimientos sociales han logrado marcar nuestra historia reciente, el papel de la bicicleta ha sido menospreciado hoy por quien, en mi modesta opinión más tiene que defenderlo. Hoy la importancia de la bicicleta para el movimiento feminista ha sido pasada por alto. Hoy, nuevamente, la comunidad ciclista sufre de despotismo ilustrado, pues las mismas personas que se apoyan en la idea de que el “fin justifica los medios”, reivindican un derecho social que, sin embargo, discrimina a otro. Feliz día de la mujer en la bicicleta, por todo lo que significó para el feminismo y por lo que será.

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