Carta del Editor. MH, 20/5/2026
Enrique Bohórquez López-Dóriga
España: elecciones y vaticinios
Han pasado solo cuatro días desde el desenlace de las importantes elecciones andaluzas. De todos los muy numerosos comentarios que he leído el mejor me ha parecido el del economista Juan Ramón Rallo: ‘La derecha se amarga incluso cuando gana…Ni PP ni Vox pueden estar satisfechos con estos resultados, pero la derecha en su conjunto sí debería estarlo’.Un comentario mío adicional, dedicado a mi amigo Juanjo Imbroda: las prestigiosas empresas que vaticinaron los resultados de las elecciones andaluzas… no acertaron en lo, quizás, fundamental: el PP no logró la mayoría absoluta.
En Melilla se nota que se acercan las elecciones: Aumentarán los “emolumentos” -según comunicó el presidente Imbroda- a los ¡1.300! funcionarios de la CAM. ¿Habrá alguna relación entre esos dos hechos -cercanía de elecciones locales y aumentos en las nóminas de los funcionarios también locales- sí o no? En todo caso, hay que reconocer que haberlo comunicado el día de Santa Rita, patrona de las causas imposible, está muy bien pensado, por aquello de “Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita”.
A mí, lo lamento, intentando ir al fondo de las cosas, me viene a la memoria aquello que escribí el 8 de octubre del años pasado: “Gestión empresarial frente a gestión burocrática”, recordando a Ludwig von Mises: “El fracaso de la burocracia europea no se ha debido a la incapacidad del personal, sino a la inevitable incapacidad de toda administración de los asuntos públicos; la falta de módulos que pudieran asegurar si existe éxito o fracaso en el cumplimiento de los deberes oficiales crea problemas insolubles, mata la ambición, destruye la iniciativa y el incentivo para hacer más del mínimo exigido y hace que el burócrata mire a las instrucciones, no al contenido material, ni al éxito real”.
¿No es esa una descripción exacta de la situación melillense?, me preguntaba entonces… y me lo sigo preguntando ahora. No me harán caso, como es habitual, pero ahí queda…y el futuro, convertido siempre en presente, ya juzgará. Pronto, en este caso.
El mundo: Estados Unidos versus China
El gran Carlos Entrena escribió, lo publicamos el pasado sábado: ‘Tierras raras por semiconductores avanzados’. Comentaba en su artículo la importante y reciente Cumbre “comercial” entre Estados Unidos y China, que “demuestra que el comercio internacional es un importante factor de paz en el mundo”, como ha ocurrido a lo largo de la historia.
Recuerda Carlos que en 2025 Estados Unidos tuvo un PIB de 30,50 billones de dólares y China uno de 19,50 billones. En la Cumbre -añade- EEUU propuso comprar tierras raras a China, que las tiene en abundancia, y venderles soja, cereales y 500 aviones Boeing, mientras que China quiere comprar semiconductores avanzados, para su aplicación en la IA, material tecnológico y para energía.
Una semana antes publicamos un artículo de otro de nuestros magníficos colaboradores, Gonzalo Fernández, sobre “el poder económico del siglo XXI: Telecomunicaciones, energías renovables, movilidad eléctrica y tecnología financiera. China ya no solo construye infraestructuras; construye posiciones estratégica”, y añadía, cambiando territorialmente el enfoque, que “Latinoamérica (Hispamoamérica, en mi opinión) posee algunos de los recursos más demandados en la economía global: litio, cobre, energías renovables. El llamado triángulo del litio —Argentina, Bolivia y Chile— concentra más del 60% de las reservas mundiales. Pero tener recursos no equivale a tener poder. La región repite un patrón histórico: exporta materias primas sin transformar. El litio sale como mineral, no como batería. El cobre como cátodo, no como componente industrial avanzado. El problema no es solo productivo, sino tecnológico. Latinoamérica (Hispanoamérica, para mí) participa en el inicio de la cadena de valor, pero queda fuera de los tramos donde se concentran la innovación y los beneficios. Es ahí donde se genera el poder económico real”. China, sin embargo, se puede permitir, ahora, el lujo de terminar la cadena de valor.
Leo, en una vista creada con IA, que “Estados Unidos sigue siendo considerada la superpotencia más poderosa a nivel global en 2026 debido a su superioridad militar, tecnológica y financiera. Sin embargo, China es un rival directo que supera a EEUU en PIB por paridad de poder adquisitivo (PPA), producción industrial y tamaño de la fuerza naval. Mientras EE. UU. domina en alianzas y finanzas, China destaca en comercio y manufactura rápida”.
Sin embargo la diferencia en el PIB per cápita es enorme: el de Estados Unidos supera significativamente al de China. En 2026, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional sitúan el PIB per cápita estadounidense en torno a los 92.000- 94.000 dólares, mientras que el de China se estima entre 13.500 -15.000….¡7 veces menor! (El de España: 41.563).
El impacto que el previsible aumento de los costes de personal puede tener sobre los precios y las exportaciones de China puede ser muy grande y quizás esa es la gran incógnita de un futuro de China ya menos apegada al comunismo. Hoy China tiene una política comunista y una economía capitalista, dos cosas que no pueden mantenerse eternamente.



