El proyecto saldrá dentro de poco a licitación tras un retraso por una impugnación que se prolongó durante cinco meses y que podría estar terminado para el año 2028 tras un plazo de ejecución de 22 meses “si todo va con normalidad”
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla busca impulsar su desarrollo tecnológico con la construcción de un vivero de empresas tecnológicas en pleno centro urbano de la ciudad autónoma, en la antigua Casa de Socorro, uno de los principales proyectos de la legislatura cuyas obras podrían arrancar tras el verano con una inversión de 10,4 millones de euros.
El presidente del Gobierno local, Juan José Imbroda, ha presentado este lunes el proyecto, que dentro de poco saldrá a licitación tras un retraso por una impugnación que se prolongó durante cinco meses y que podría estar terminado para el año 2028 tras un plazo de ejecución de 22 meses “si todo va con normalidad”.
Este centro de operaciones para empresas de base tecnológica contará con 3.793 metros cuadrados de superficie construida, distribuidos en salas para grandes empresas y microempresas, que también contarán con varias salas de reuniones, un salón de actos y dos salas de coworking enlazadas por un tobogán “para darle un aire ultramoderno”. De este modo, Imbroda ha subrayado el diseño de este edificio, de varias plantas, se ha inspirado en el puente del Cargadero del Mineral, situado justo enfrente, para “hacer un guiño a aquella Melilla de la primera mitad del siglo XX que tan importante fue”, con el ferrocarril de la Compañía de Minas del Rif que iba hacia el puerto.
“Esto va a ser un bombazo fenomenal”, ha aseverado Imbroda, convencido de que “este es el presente y el futuro de la ciudad”, ya que con este edificio y los locales del Cargadero del Mineral en su zona de tierra se va a dar espacio para la implantación de empresas de base tecnológica.
“Ciudad de futuro”
El desarrollo tecnológico es uno de los ejes en los que Melilla quiere basar su nuevo modelo económico tras el cierre de la frontera comercial, además de la universidad y el turismo, algo que el Gobierno local asegura que ya se está consiguiendo, pues una veintena de empresas se han instalado ya en Melilla y hay unas 2.000 personas trabajando en el sector.
“Estamos colaborando en hacer ciudad de futuro. Un futuro inmediato”, ha dicho Imbroda para animar a las empresas tecnológicas a que se implanten en Melilla: “Por local no será, nosotros le vamos a ayudar”, ha dicho.
Este edificio es “un proyecto 100 %” de la sociedad pública Promesa, que aportó en un primer presupuesto 4,5 millones de euros para sacarlo a concurso, a los que se suman otros seis de la Ciudad Autónoma.
“Una mirada al futuro”
El proyecto se encuentra actualmente en manos del Colegio de Arquitectos para que lo supervise, fase que terminará el 30 de mayo como paso previo al inicio de la licitación por parte de Promesa.
Sobre el edificio, el arquitecto que ha elaborado el proyecto, José Antonio Fernández, ha explicado que su estructura con “grandes vuelos” y el apoyo en la iluminación “busca una imagen icónica en la que la gente tenga posibilidades y vea el desarrollo de múltiples actividades”, con “una mirada al futuro” y con una integración en la ciudad.
En este sentido, ha destacado que también incorpora una plaza pública para dar protagonismo a la gran araucaria que hay en la antigua Casa de Socorro.




