La Semana. MH, 01/06/2026
Por: J.B.
Me aterró escuchar recientemente que un juez en ejercicio hablara, en un programa matinal de Antena 3, de “miedo” al referirse a la actual situación política de la España sanchista y concretamente a los intentos de boicotear/parar a toda costa los múltiples casos de corrupción que acechan a Sánchez, su partido, su familia, sus antes amigos (ahora, según él, desconocidos) y su gobierno.
Los políticos (de todo signo) siempre defienden la independencia del poder judicial y/o de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero sólo cuando están en la oposición. En cuanto tocan un poco de poder ya se convierten en algo incómodo que hay que controlar y minimizar.
Los políticos (de todo signo) siempre defienden la independencia del poder judicial y/o de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero sólo cuando están en la oposición
La permanencia del “zombi” (muerto viviente/andante) Sánchez en la Moncloa provoca sonrojo a los españoles y burla y estupor fuera de España (con algunas excepciones, que no dejan en muy buen lugar al gobierno ¿progresista? y ¿defensor de derechos?, como Marruecos, Venezuela, Cuba, Mexico, China, Irán, etc.). Cada minuto que pasa en el sillón es un insulto a la inteligencia de los españoles.
Cambio sí, pero para cambiar
Salvo hecatombe, Sánchez será botado en julio del año 2027 de la Moncloa (o antes, jueces mediante, si queda implicado, algo presuntamente muy probable, en algunos de los múltiples casos de corrupción que le circulan alrededor), pero muchos se preguntan, nos preguntamos qué pasará después.
Hay temas que deben resolverse, de manera inmediata, en cuanto cambie el gobierno y, presumiblemente, haya una mayoría absoluta de derechas (con o sin Vox) y que, caso de no abordarse de forma urgente y prioritaria, serían señal de que se cambian caras, pero no políticas, con lo que el cambio no habría servido para nada a los españoles.
Sánchez será botado en julio del año 2027 de la Moncloa, pero muchos se preguntan, nos preguntamos qué pasará después
El nuevo gobierno, para ser digno de gobernar y recibir el apoyo de la gran mayoría de españoles, debe, al menos, hacer lo siguiente:
- Cambiar la ley electoral para diluir el peso de los nacionalismos o partidos locales.
- Hacer que la policía judicial (como proponía el juez antes aludido) dependa de los jueces y no de los políticos o la fiscalía (que ya sabemos, como recordó Sánchez, de quien depende).
- Cambiar la Constitución para que, si un gobierno no puede aprobar presupuestos, sea obligada la convocatoria de elecciones en un periodo un máximo de un mes.
- Legislar sobre el tráfico de influencias y los Lobbies.
- Acabar con las ayudas desincentivadoras del trabajo.
- Estudiar e implantar un copago (al menos en las rentas medias/altas) en el uso de la Sanidad Pública.
- Reducción drástica del tamaño de la Administración local y nacional.
- Autorizar a la Policiía y Guardia Civil al uso de la fuerza contra los narcos.
- Legislar para que se produzca el desalojo inmediato (en un periodo máximo de 48 horas) de cualquier okupa con la simple demostración de la propiedad del inmueble por parte del propietario.
Hacer que la policía judicial dependa de los jueces y no de los políticos o la fiscalía (que ya sabemos, como recordó Sánchez, de quien depende)
Harán falta muchas más cosas (especialmente en temas tributarios), pero todo lo anterior es imprescindible y urgente para que España salga de las tinieblas. Si los nuevos no lo hacen (y rápido), demostrarán que todos son iguales y que (lo que muchos, por desgracia, piensan) se trataría sólo de un insípido e inútil cambio de cromos.



