Madrid avanza con la modernización de su metro, introduciendo trenes automáticos en la línea 6, aumentando velocidad y frecuencia. Se prevé que operen sin conductor en 2027, beneficiando a más de 400,000 viajeros diarios. La inversión asciende a 531,2 millones de euros.
Madrid sigue avanzando y modernizándose. Un día es el proyecto de remodelación total del hospital Gregorio Marañón y otro la modernización y automatización del metro de Madrid, concretamente de la línea más usada, la línea 6.
En Corella, un pequeño municipio de menos de 9.000 habitantes de Navarra, es donde se están realizando las primeras pruebas de circulación del primero de los 48 trenes automáticos que Metro de Madrid prevé tener circulando por la Línea 6 a lo largo del primer trimestre del próximo año.
El suburbano de Madrid va a experimentar una de las mayores transformaciones de su historia: la implementación de trenes sin conductor. Los planes de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid pasan por ir, poco a poco, implantándolos no sólo en la línea 6, sino también, en el futuro, en otras líneas de la red.
Previamente los trenes tienen que pasar un exhaustivo proceso de validación técnica y pruebas de circulación que han comenzado en el CAF Track Test Center, el centro especializado que el fabricante CAF tiene en esta localidad navarra, donde se va a probar a partir de junio el siguiente de los trenes, mientras que el resto van a desarrollar los ensayos directamente en el Metro de Madrid.
Los nuevos trenes, que continúan fabricándose en las plantas de CAF en Beasain e Irún, se distribuirán entre distintos depósitos de la compañía metropolitana, desde donde comenzarán las pruebas nocturnas en modo manual en las líneas 10, 11 y 12.
Una vez finalicen las obras de adaptación tecnológica necesarias, los ensayos pasarán a desarrollarse en la propia Línea 6, ya en circulación automática. La idea es que puedan ponerse definitivamente en funcionamiento en los primeros compases de 2027.
Además de no contar con conductor -la mayor de las novedades-, según el Gobierno autonómico, estos trenes también presentan otras peculiaridades respecto a los existentes, como su velocidad. No sólo van a alcanzar los 110 kilómetros por hora, esto es, un 33 % más que en la actualidad, sino que van a aumentar su frecuencia de paso a dos minutos.
La mayor velocidad y frecuencia va a ser clave para mejorar la fluidez de la línea más concurrida de toda la red, con más de 400.000 viajeros diarios. También se viajará más cómodo dentro de los vagones, ya que van a tener un 17 % más de capacidad que en la actualidad, hasta alcanzar los 1.385 viajeros por unidad, con 165 plazas sentadas.
Los convoyes contarán también con aire acondicionado, videovigilancia y puntos de carga para dispositivos móviles y serán un 20 % más eficientes desde el punto de vista energético.
Por otra parte, Metro ya ha instalado más de 300 de las 4.000 nuevas puertas de andén que va colocar en los 70 andenes -unos 8 kilómetros- que conforman la Línea 6. Los nuevos trenes han supuesto una inversión de 531,2 millones de euros.



