El timo de la estampita de Sánchez. Refundación del PP

LA SEMANA, por J.B.

Dijo Esteban González Pons, Presidente del Comité organizador, al inicio del XX Congreso Nacional del PP que comenzó el pasado viernes, que “Hoy reiniciamos el PP, abrimos etapa. No es una refundación, pero casi”. Ya intentó Pablo Casado una refundación o reinicio, pero no supo/pudo llevarla a buen puerto por, entre otras cosas, no poner en valor su mayor activo (Ayuso), no hacer muchos más cambios de personas y, sobre todo, no darse cuenta de que Vox está en escena y hay que contar con él (intoxique lo que intoxique Sánchez y su cohorte, que no tiene problema en pactar con la extrema izquierda podemita, con los nacionalistas o con pro-etarras).

«España nos está esperando. Siempre nos espera en momentos de dificultad», dijo Alberto Núñez Feijóo en su primer discurso como nuevo presidente del PP. Feijóo fue elegido presidente del partido el pasado sábado, con 2.619 votos de los compromisarios, el 98,35% del voto válido emitido.

Ya se sabe que en tiempos de PSOE sube el paro y luego tiene que venir el PP (mientras no haya otro) para arreglarlo… Los datos no engañan: tasa de paro con Felipe González (inicial 16,61% y final 22,17%); tasa de paro con José María Aznar (inicial 22,17% y final 11,50%); tasa de paro con José Luis Rodríguez Zapatero (inicial 11,50% y final 22,56%); tasa de paro con Mariano Rajoy (inicial 22,56% y final 11,66%); tasa de paro con Pedro Sánchez: tendremos suerte si no supera la que dejó Zapatero.

«Putin es un problema, pero la causa de nuestra crisis es Pedro Sánchez», dijo la inminente nueva secretaria general del PP, Cuca Gamarra, durante su intervención en el Congreso. Culpó también al Gobierno de convertir España en una «isla» económica, para mal.

Esperemos que el desembarco de Feijóo en la dirección del PP suponga que se empiece a ganar la batalla del “discurso” (las anteriores frases de Feijóo y Gamarra son reflejo de ello) que tan bien maneja Sánchez. De momento ya nos es el PP el que no apoya, es el gobierno el que no puede ser apoyado por mentir, en boca de Pinocho Sánchez, al prometer bajar impuestos en la última conferencia de presidentes y, de momento, no haberlo hecho.

El PP ha tenido varias refundaciones. Pablo Casado era un niño de ocho años cuando se produjo la primera refundación. En octubre del año 2021 inició la suya, que ha durado poco, y ahora comienza una nueva etapa con Feijóo. Renovarse o morir (algo que también debe aplicarse al PP de Melilla).

La comunidad andaluza y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, van a desempeñar un papel clave en el nuevo PP que desde el pasado sábado preside el gallego Alberto Núñez Feijóo. Para empezar, el malagueño Elías Bendodo, mano derecha de Juanma Moreno, además de consejero de Presidencia, portavoz del Gobierno y presidente del PP de Málaga, ha sido elegido como coordinador general en la ejecutiva de Feijóo. Es decir, es ya el número tres de la dirección nacional. Compaginará este puesto con sus tareas en Andalucía hasta que se celebren las elecciones autonómicas. Después, se centrará en la política nacional.

No es tan importante de dónde sean los dirigentes del PP. Lo que era necesario es que hubiera una renovación profunda (que parece va a ser el caso) que aproveche lo bueno que hubiera, introduzca sangre fresca y no tenga miedo a pactar con Vox (algo inevitable, si se quiere botar a Sánchez y compañía, en estos momentos). No es casualidad que Mañueco y Moreno (también Ayuso) vayan a tener un papel importante en el nuevo PP y que tengan pactos/acuerdos en sus autonomías con Vox.

El timo de la estampita de la reducción de 20 céntimos en el carburante

Si analizamos cómo ha “organizado” (por decir algo) el gobierno el descuento de 20 céntimos en los carburantes que se va a aplicar hasta el 30 de junio, nos damos cuenta que nos timan a todos: el descuento es menor de lo que dicen (además de ser ridículo si lo comparamos con los precios que había hace un año) y las gasolineras se convierten en fuente de financiación involuntaria del Estado

Para empezar, realmente no nos está rebajando 20 céntimos por litro, sino 20 céntimos menos el iva, es decir, el descuento es de 16,8 céntimos/litro. Además nuestro gobierno se está financiando con las gasolineras. Lo lógico sería que el descuento de 20 céntimos fuese sobre la base y no sobre el importe total de la factura (que es lo que está haciendo).

Con el actual sistema Hacienda cobra previamente una cantidad mayor de iva y también devolverá una cantidad mayor (el problema, para los propietarios de las gasolineras, es el cómo y el cuándo se produce la devolución). Si el descuento se hiciese sobre la base, Hacienda cobraría menos iva y también devolvería menos cantidad en la misma proporción. El neto sería igual para las gasolineras, pero su tesorería no se resentiría como lo está haciendo.

En resumen, una nueva muestra más de la inutilidad de nuestro actual gobierno a la hora de solucionar nuestros problemas, que no vienen sólo de la guerra de Ucrania (como pretende Pinocho Sánchez hacernos creer) sino de mucho antes.

Deja un comentario

Relacionado

Noticias Relacionadas