QUO VADIS CPM. Segunda parte

Por José Megías Aznar, Melilla.levantate@gmail.com

Dentro del partido tiene tres opciones

Hassan Mohatar, secretario de organización (sic). A este no lo ve con capacidad para formar gobierno. Lo mantiene porque no le da muchos problemas y es obediente.

Rachid Bussián está mejor situado, tiene formación académica y es reconocido por el mundo del deporte, pero no se fía de él por su ambición. No sabe si él seguiría mandando por detrás, si éste llega a presidente. Sabe que es obediente por el pánico que siente cuando lo llama. Pero (piensa) con él en el poder y con su hermano podrían reconstruir el PSDM. Aunque tiene mucho a su favor para entrar en el gobierno, si inhabilitan a alguno. Mohamed Bussián es el siguiente de la lista y no creo que renuncie voluntariamente.

La única que tiene en su mente opciones reales es Dunia Almansouri porque se ve reflejado en ella y lo obedece sin rechistar. Hay comunión entre ellos. Ella se está haciendo un espacio propio en el partido, no sólo como aglutinante del sector femenino, sino por presentarse como la dama de hierro. No tiene sentimientos ni compasión, sean los suyos o los que tiene enfrente. No está dispuesta a volver a vender teléfonos, si es que puede.

El problema que tiene Aberchán es cómo vende a los más integristas del partido que va a ser una mujer y sin velo. Él tiene la respuesta preparada: es para sumar votos entre los blancos. Dar una imagen nueva. Pero no cuela, a la larga sabe que esta jugada le pasaría factura.

Él tiene ya un candidato para no “cabrear” a ninguno de los tres, teniendo que elegir a uno de ellos. Para él es el candidato perfecto. Tiene una buena imagen, es médico, es un histórico del partido y ex diputado, es el presidente de la CIM. Últimamente participa mucho en la res pública y no tiene causas abiertas con la justicia. Con este candidato se sentiría muy cómodo para seguir haciendo sus ocurrencias nefastas.

La situación en CPM es muy preocupante porque ha tomado una dirección equivocada. No es verdad que sea el partido de los “vulnerables”, es el partido de los intereses de unos pocos. El objetivo de su líder es ganar las elecciones al precio que sea. De ahí que se esté convirtiendo en un déspota no ilustrado. Las normas legales no tienen cabida en su mente, piensa que lo que dice él es la norma y nadie le replica, aunque en privado lo critican. Como ha pasado en el nombramiento del director general de publicidad institucional, que se ha anulado su designación por falta de motivación (lo volverán a nombrar). La propuesta fue de sor Sibilina, la gran conocedora de la institución, experta en derecho administrativo, con el título de doctora en Derecho obtenido en la Universidad de Aberchán I. Supongo que todas sus actuaciones son nulas de pleno derecho y habrá que retrotraerlas a su origen, incluso las que ha ejecutado como director general de Juventud fuera de su área de competencia. Hace unos días lo nombraron habilitado de la Consejería. Si el nombramiento fue ilegítimo, sus actuaciones también. No dan una, porque el cortijo no es suyo.

La deriva autoritaria de su líder se asemeja mucho a los comportamientos del trastorno narcisista. Él es el centro del mundo y todo lo que gira a su alrededor está a sus órdenes. Se ha llegado creer sus propias mentiras. Un personaje así es muy poco recomendable para la convivencia. Nadie lo puede criticar ni opinar diferente. Lo que ha pasado con las pintadas en su contra y su partido en el Monte María Cristina es el reflejo de cómo actúa. La libertad de expresión no existe para él. Las pintadas (y otras) a las que me refiero las mandó borrar inmediatamente (pero están en las redes) y sometió al barrio a una investigación y exigencia que hasta que no le chivatearan el autor de las frases no tendrían opciones de ningún tipo (como la inquisición). Ante tal amenaza apareció en la sede de CPM un padre con su hijo reconociendo los hechos y como “buen patrón” lo perdonó, encareciéndole que no lo hiciera más con su gente, que le defiende. De ahí la foto de Rachid y Yonaida en el Monte María Cristina prometiendo realizaciones. También ha tenido un altercado en la sede del partido de un individuo que quería lo que le habían prometido.

Otro comportamiento despótico es que sus adversarios políticos no tienen derecho a buscarse la vida. No sólo pide que coloquen a los que él quiere, sino que tienen que echar de su puesto de trabajo a los que a él no les gusta. Si no, que le pregunten a Cucho.

Tras 27 años de dominio autártico de la organización política, Aberchán ni se plantea cambiar de rumbo, sino más bien confirmarse en el poder, en sus aspiraciones a ser él “único” “salvador” que puede ser el adalid de esta ciudad. Dios nos libre de los iluminados. Su convencimiento es tan grande que piensa “Yo o el caos”. Y el caos es tener un gobierno paralelo, sus áreas de gobierno deben hacer lo que él ordene, aunque la legalidad no esté de su parte. Así, cada vez hay más consejeros en vía judicial (y lo que queda) y nombramientos arbitrarios, ceses injustificados de cargos funcionariales, destino de recursos de todos para sus aspiraciones electorales. Es su cortijo latifundista para sembrar trigo en sus hazas arbitrarias. Estas arbitrariedades nada más las puede parar Gloria Rojas, en ella debería estar el poder, pero no sabe usarlo.

Coalición por Melilla, creo, que es un partido necesario para esta Ciudad. Tiene que hacer una profunda reflexión y actualizarse según los modelos de partidos democráticos. Renovar su estructura orgánica, mejor dicho, construir una estructura orgánica, donde las elecciones de los cargos sean democráticas. Tener unos estatutos donde quepan todos los melillenses que quieran participar de la política desde esta perspectiva. Renovar personas y mensajes y desvincularse de la Comisión Islámica, siendo un partido aconfesional, desde el más profundo respeto a las creencias religiosas.

Deja un comentario

Relacionado

Noticias Relacionadas