El consejero de Deportes espera que nuestra ciudad recupere lo antes posible la plaza perdida en la 2ª División, a la vez que mostró su pesar y preocupación por la cuantía económica que se les debe a los futbolistas. Antonio Miranda dio ayer su opinión al respecto de la no inclusión del Melilla Fútbol Sala en la 2ª División de cara a la próxima temporada, debido, como explicó el propio consejero de Deportes, a, y entre otras cuestiones, al incumplimiento del aval del 75%”.
Así, en primer lugar, aseguró que se trata de “una mala noticia para el deporte melillense”, aunque añadió que no le sorprende. “Llevo casi un año al frente del Área de Deportes y esto se veía venir”, a causa, en su opinión, “de la nefasta gestión de la junta directiva del club con su presidente como máximo responsable, que ha sido muy mala en todos los aspectos”, resaltó.
El dirigente político incidió en que el Melilla Fútbol Sala, a través de los diferentes consejeros que han pasado por Deportes en los últimos años (Francisco Robles, Miguel Marín y él mismo), siempre ha contado con el apoyo y con la aportación económica necesaria, aprobada en los presupuestos de la Ciudad, disponiendo de una partida presupuestaria importante”.
A Antonio Miranda lo que más le duele, como dejó bien claro, es que “Melilla haya perdido una categoría que estaba consolidada desde hace muchísimos años y ahora lo que tenemos que procurar desde la próxima temporada es que otra vez esté en su sitio”, afirmó.
Sobre posibles culpables, el consejero de Deportes se mostró tajante al asegurar que la única que no tiene ninguna responsabilidad en este descenso administrativo es la Ciudad Autónoma de Melilla. Por ello, relató seguidamente las cantidades asignadas, en concepto de subvención, que ha tenido el Melilla Fútbol Sala en los últimos años. “255.000 euros tenía presupuestado para la temporada 2015-2016, que no ha cobrado la entidad por no justificar los gastos. En la 2013-2014 este club recibió la misma cuantía, más entre 50.000 y 55.000 euros de patrocinio de Turismo, aunque tuvo que reintegrar 50.000 euros por mala justificación. Y en diciembre del año pasado percibió otros 255.000 euros correspondientes a la 2014-2015, que están sin justificar también”, finalizó su intervención.



