El presidente de la Ciudad Autónoma informa que la demanda irá contra la ministra de Transición Ecológica, la Confederación Hidrográfica y la delegada del Gobierno porque han demostrado un “absoluto desprecio” y “no vamos a consentir que se rían de los melillenses”
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha anunciado que ha dado instrucciones a los servicios jurídicos de la Ciudad para que empiecen a plantear las demandas “por la vía que sea” contra el Gobierno central por el mal funcionamiento de la planta desaladora.
Según ha informado la primera autoridad melillense, la demanda irá contra la ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, contra el expresidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Joaquín Páez, y contra la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, “por no haber hecho absolutamente nada” para reparar las deficiencias que presenta la planta desalinizadora.
Ha recordado que el 11 de marzo de 2025 le remitió una misiva a la titular del Ministerio de Transición Ecológica en el que denunció el estado en el que se encontraba dicha infraestructura hídrica tras la construcción del cuarto módulo. Es más, rememora que en el momento de cesión de la misma al Gobierno local en marzo de 2024 le remitieron a los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente en las que se recogían una serie de “anomalías, desperfectos y grandes avería” que eran necesario solventarlas pra que la planta pudiese funcionar.
Un año y varios meses después, “no hicieron nada, y han dejado a Melilla sin producir un litro de agua de aquel grupo que se plantó nuevo para que pudiéramos tener agua todos los días todos los melillenses”. “Es que ni me contestó el escrito, es que no han atendido a ninguno de nuestros requerimientos en absoluto. Han salido corriendo y nos dejaron la planta”, ha denunciado.
Por todo ello, y como el agua es “un bien de primera necesidad”, el presidente melillense ha dado instrucciones a los servicios jurídicos de la Ciudad Autónoma para demandar “por la vía que sea” a los organismos anteriormente citados, advirtiendo que van “a por todas”.
“No se pueden reír de los melillenses, no nos pueden tomar el pelo, no pueden hacer dejación de responsabilidades y dejarnos a los melillenses tirados. No lo voy a consentir”, deja claro al final.



