“Ya no aguantamos más este tipo de situaciones, y por eso pedimos una respuesta institucional, y estar protegidos y apoyados”, dice Elvira Sánchez, de SATE-STEs, que reclama un protocolo específico de los docentes en los centros educativos
La Junta Personal de Docente No Universitario, integrada por profesores y sindicatos, ha vuelto a manifestarse en la ciudad, esta vez frente al edificio de la Dirección Provincial de Educación, para advertir del “endurecimiento” del clima escolar en los centros educativos de Melilla, así como que se están produciendo episodios de violencia hacia el profesorado que son “los mismos que se producen en el resto de la sociedad”, pero han dejado claro que “ya no podemos aguantar más” este tipo de situaciones.
Por ello, reclaman una “respuesta institucional” para sentirse “protegidos y apoyados” en su labor, así como reclaman medidas para que los centros puedan paliar estas situaciones de conflicto.
“Cada vez tenemos centros con mayor concentración de personas tanto a la entrada como a la salida de los centros”, ha denunciado ante los medios Elvira Sánchez, de SATE-STEs, que lamenta que cada vez se producen situaciones “muy desagradables” con algunos de los padres de los alumnos. De hecho, entre las personas que se concentraron se encontraba una profesora que fue agredida recientemente por la madre de un alumno.
Es por ello por lo que la Junta busca con esta concentración promover toda la actuación de la comunidad educativa, entre las que se encuentran las familias, subrayando que los padres y las madres son “fundamentales en el camino para educar a nuestros hijos”.
A preguntas de los periodistas, Sánchez ha dicho que la la Dirección Provincial se ha puesto en contacto con las personas agredidas, actuando “de manera distinta en unos casos y en otros”.
Por eso, reclama que se elabore un protocolo específico de los docentes en los centros educativos que sea “ágil y no tan burocrático para hacer efectiva una respuesta inmediata y de protección y apoyo al profesorado” ante episodios de violencia.
También piden una mayor presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sobre todo policías, en las entradas y salidas de los centros, ya que se trata de lugares con menores de edad y donde se producen “picos horarios” en los que pueden llegar a concentrarse hasta más de 500 personas.



