El portavoz, Isaac Fernández, defiende la medida para “reforzar la ejemplaridad institucional” y desvincular la principal arteria de la ciudad de controversias fiscales
El partido Nueva Melilla ha anunciado su intención de promover el cambio de denominación de la actual Avenida Juan Carlos I para que pase a llamarse Avenida Felipe VI, al considerar que la principal arteria de la ciudad debe proyectar “ejemplaridad, coherencia y prestigio institucional”.
Su portavoz, Isaac Fernández, ha señalado que la conocida popularmente como “La Avenida” no es una calle más, sino el eje simbólico, comercial y representativo de Melilla, donde se concentra buena parte de la actividad urbana y la imagen que la ciudad proyecta hacia visitantes y residentes.
Fernández ha recordado que esta vía ha tenido distintas denominaciones a lo largo de la historia, reflejando los cambios políticos vividos en España: Carretera del Polígono, General Chacel, Avenida de Alfonso XIII, Avenida de la República, Avenida de los Héroes o Héroes del 17 de Julio, Avenida del Generalísimo y, finalmente, Avenida Juan Carlos I. “La Avenida ha cambiado cuando la historia lo ha exigido. Melilla ha sabido adaptar sus símbolos al tiempo que vive”, ha afirmado.
Desde Nueva Melilla sostienen que no consideran adecuado que la calle más importante de la ciudad lleve el nombre de Juan Carlos I, cuya etapa final como figura pública quedó marcada por controversias fiscales, regularizaciones tributarias ante la Agencia Tributaria y su posterior salida de España en un contexto que, según recuerdan, fue recomendado por la Casa del Rey para preservar la estabilidad institucional.
El portavoz ha subrayado que la marcha del monarca emérito no estuvo vinculada a su papel histórico durante la Transición o el 23-F, sino a las investigaciones sobre su situación fiscal. En este sentido, ha señalado que, aunque no existe impedimento legal para su regreso, “la ejemplaridad institucional no es opcional, es una exigencia mínima para quien ha ostentado la Jefatura del Estado”.
Asimismo, Fernández ha cuestionado las declaraciones del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien se mostró favorable al regreso del rey emérito, y ha defendido que Melilla debe proyectar como símbolo central una imagen asociada a la confianza, la estabilidad y el respeto a la legalidad.
Por ello, Nueva Melilla propone que la avenida pase a denominarse Avenida Felipe VI, en reconocimiento al actual jefe del Estado, Felipe VI, y a lo que califican como una etapa institucional caracterizada por la defensa de la Constitución, la transparencia y la responsabilidad pública.
“Avenida Felipe VI simbolizaría una nueva etapa para Melilla: institucionalidad sólida, estabilidad, compromiso con España y proyección de futuro. Un nombre que une y mira hacia adelante sin cargas del pasado”, ha concluido Fernández.



