Amin Azmani critica la gestión del Gobierno local y alerta del “agotamiento” del Ejecutivo de Imbroda

Amin Azmani y miembros de Somos Melilla en un evento público

El líder de Somos Melilla hace balance de 2025 y denuncia problemas estructurales, deterioro de los servicios públicos y emigración de jóvenes y familias

El presidente de Somos Melilla y diputado en la Asamblea, Amin Azmani, ha realizado un balance crítico del año 2025, cargando duramente contra el Gobierno melillense que preside Juan José Imbroda, al que acusa de incapacidad para resolver los principales problemas de la ciudad.

Azmani ha señalado que, pese a que Melilla es “una ciudad llena de oportunidades” por su clima, su gastronomía, su patrimonio, su diversidad cultural y la llegada de fondos europeos y estatales, la realidad es que “los problemas, lejos de resolverse, se han complicado y agudizado”. Entre ellos ha citado los cortes de agua y la falta de suministro las 24 horas, el bloqueo fronterizo que, según ha indicado, está asfixiando económicamente a comerciantes y empresarios, así como deficiencias en la calidad de los servicios públicos.

El dirigente de Somos Melilla ha denunciado también el alto fracaso escolar, la falta de profesionales y especialistas en la sanidad, los problemas de transporte, especialmente tras la pérdida de la línea marítima con Almería, y el abandono y la suciedad que, a su juicio, sufren numerosos barrios de la ciudad.

Asimismo, Azmani ha puesto el foco en la situación de distintos colectivos de trabajadores de servicios públicos, como la Policía Local, empleados de escuelas infantiles, ludotecas públicas, el Centro de Atención para Personas con Discapacidad Intelectual y el Centro de Menores La Purísima, denunciando retrasos en el pago de nóminas y una actitud de “indiferencia y desidia” por parte del Gobierno local.

En este contexto, el diputado ha atribuido la situación a lo que considera un claro “agotamiento” del Ejecutivo tras más de 25 años en el poder, insistiendo en que no se trata de un problema de infraestructuras, recursos económicos o profesionales, sino de falta de proyecto y capacidad de gestión. Según ha advertido, esta situación está provocando una emigración creciente de jóvenes y familias, que se ven obligados a abandonar la ciudad ante la falta de empleo, de calidad en los servicios públicos y de expectativas de futuro.

Pese a ello, Azmani ha querido lanzar un mensaje de esperanza, animando a los melillenses a afrontar el próximo año con energía y optimismo. “Melilla es una tierra maravillosa que merece otra forma de hacer las cosas”, ha afirmado, convencido de que en 2026 la ciudadanía “dará un paso al frente para protagonizar su propio destino y su propio futuro”.

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