Las primeras lluvias del otoño volvieron a poner de manifiesto ayer que Melilla no es una ciudad que esté preparada para el mal tiempo. Tampoco llovió tanto, apenas 31 litros por metro cuadrado desde las dos de la madrugada hasta bien entrada la tarde. Sin embargo, fueron suficientes para ponerlo todo patas arriba. Los Bomberos tuvieron que realizar más de 30 salidas por diferentes motivos, casi siempre para resolver inundaciones en viviendas, garajes e inmuebles en general. También para reponer las arquetas que salieron disparadas en la vía pública. La poca capacidad de las tuberías quedó en evidencia ayer, día en que además hubo bastantes alcantarillas que no tragaron agua. Consecuencia: muchas calles amanecieron con grandes charcos, provocando las quejas de muchos melillenses. El Real fue uno de los barrios más afectados, aunque los estropicios del temporal fueron generalizados en toda la ciudad, tal y como confirmaron a MELILLA HOY fuentes del Cuerpo de Bomberos.
Uno de los servicios que tuvieron que atender fue el saneamiento de un árbol del Parque Lobera, una de cuyas ramas se vio afectada por la tromba de primera hora. Los Bomberos tuvieron que serrarla para evitar accidentes. Hay que recordar que hace poco, un árbol de ese mismo parque se desplomó sin provocar heridos.
No fue necesario reforzar la plantilla de los Bomberos, aunque las lluvias afectaron a dos turnos diferentes. El primero, que estuvo hasta las 8 de la mañana, hizo cerca de una decena de salidas durante la madrugada, especialmente entre las 6.25 y las 7.00 horas, momento en el que se concentró la principal tromba. Según informó Meteorología, en ese tramo cayeron 19 litros por metro cuadrado. Desde las dos de la mañana hasta bien entrada la tarde, fueron 31 en total.
El primer vuelo procedente de Málaga fue cancelado después de varios retrasos por la lluvia.



