La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha evitado pronunciarse sobre la muerte de un bebé en el Hospital Universitario de Melilla y el grave riesgo vital que sufrió la madre. Un asunto que denunció el diputado de Somos Melilla, Amin Azmani, que atribuyó este suceso a una presunta falta de atención sanitaria adecuada, reclamando, por lo tanto, la apertura de una investigación para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades.
“Cariño, respeto y solidaridad”
En rueda de prensa, la delegada ha enviado “todo su cariño, respeto y solidaridad” a la familia del bebé fallecido, pero ha evitado pronunciarse sobre este asunto “terriblemente sensible”, remitiéndose a las declaraciones que emitió al respecto el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), que lamentó “profundamente la politización de un expediente médico y la utilización de información de carácter sanitario con fines de rédito político”, subrayando la especial sensibilidad que requieren este tipo de situaciones y el respeto debido a las personas afectadas.
Desde el INGESA se aclaró que todos los procedimientos asistenciales intrahospitalarios se realizan conforme a guías y protocolos clínicos científicos vigentes, basados en la evidencia y aplicados por profesionales cualificados, con el objetivo de garantizar la mejor atención posible. Asimismo, recordó que no realiza declaraciones sobre procesos asistenciales concretos para no vulnerar el derecho fundamental a la protección de los datos personales y clínicos, y señaló que cualquier situación susceptible de revisión es evaluada conforme a criterios técnicos para garantizar la calidad asistencial y la seguridad del paciente.



