La preocupación de la Cámara de Comercio por la posible pérdida, en algunos casos, de la bonificación en Melilla del 50% en el impuesto sobre la renta de las personas físicas llevaba a Francisco Marqués a elevar su inquietud por escrito al vicepresidente del Gobierno y al ministro de Economía y Hacienda. El reglamento que desarrollaba la Ley sobre el IRPF contempla la pérdida de la bonificación melillense en los aspectos relacionados con los rendimientos de capital. El presidente de la Cámara de Comercio consideraba que era necesaria la mediación del delgado del Gobierno para frenar la medida.
Sólo en Melilla la celebración del Primero de Mayo, Día del Trabajador, no sería una acción conjunta de UGT y CCOO, sino que lo celebrarían por separado.
Hace 25 años
1 de mayo de 1992
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