La Guardia Civil intercepta 120 paquetes de droga durante un control previo al embarque y evita la distribución de más de 92.000 dosis
La Guardia Civil de Melilla ha detenido al ocupante de un vehículo monovolumen como presunto autor de un delito contra la salud pública, en su modalidad de tráfico de drogas, tras localizar 23,200 kilogramos de hachís ocultos en el interior del turismo que pretendía embarcar con destino a Málaga.
Según ha informado este lunes un portavoz de la Comandancia del Instituto Armado, la intervención tuvo lugar en la madrugada del pasado domingo, 2 de febrero, durante los controles habituales de seguridad y registro de vehículos que se realizan en el puerto antes del embarque, en el marco de las funciones de Resguardo Fiscal del Estado que tiene encomendadas la Guardia Civil.
Los agentes de la Sección Fiscal del Puerto procedieron a la identificación de un turismo monovolumen, marca Ford, en el que detectaron diversas anomalías que levantaron sospechas sobre su posible utilización para actividades ilícitas. La experiencia y la trayectoria profesional de los agentes actuantes resultaron determinantes para profundizar en la inspección del vehículo.
Ante las sospechas, se solicitó el apoyo del Servicio Cinológico, cuyo can detector de drogas marcó positivamente varias zonas del vehículo, confirmando los indicios iniciales. Posteriormente, y tras una inspección más exhaustiva, los agentes localizaron un total de 120 paquetes ocultos en el interior del turismo, cuya extracción requirió el uso de herramientas.
Una vez analizada la sustancia por su textura, color y olor, se confirmó que se trataba de hachís, con un peso total de 23,200 kilogramos.
El conductor del vehículo, un varón de 67 años de nacionalidad española y con numerosos antecedentes policiales, fue detenido y puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito de tráfico de drogas. Asimismo, la Guardia Civil procedió a la intervención del vehículo utilizado para la comisión del delito.
Con esta actuación, el Instituto Armado ha evitado la distribución y comercialización en el mercado ilícito de aproximadamente 92.700 dosis de esta sustancia estupefaciente, asestando un nuevo golpe a las redes de tráfico de drogas que operan a través del puerto de Melilla.



