El presidente de la Ciudad Autónoma ha señalado que el autor es un “presunto delincuente”, investigado en el sumario de la Operación ‘Santiago Rusadir’, en el que parte del Gobierno anterior está acusado de presuntos delitos de corrupción, y asegura que su Gobierno no intervino en ninguna licitación de los terrenos
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha negado rotundo este miércoles en rueda de prensa las informaciones que aparecieron este martes en rueda de prensa y que atribuyen a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) indicios de prevaricación y malversación en las actuaciones administrativas relacionadas con la construcción de un centro comercial en la ciudad.
Imbroda ha arremetido duramente contra dichas informaciones, tachándolas de “basura”, y apuntando a que se trata de una “trampa” puesta en marcha por un “presunto delincuente” investigado en la Operación Santiago-Rusadir, que investiga a la cúpula de CPM por presuntos delitos de corrupción. Ha explicado que este croquis apareció “casualmente” en el registro de su domicilio y tras poner en duda el valor “de este papelito”, ha apuntado “que este es el rigor de todo lo que dicen que hemos hecho”.
Todo ello, añade, con el fin de que los medios de comunicación nacionales presentasen al Gobierno local del PP como “presuntos corruptos” y “manchar su reputación”.
“Este es el pago que tiene que hacer el Gobierno del PP de Melilla, el más honrado de todos, y que lleva 26 años ganando todas las elecciones en Melilla. Que nos han intentado tumbar con 20.000 operaciones y no lo han conseguido porque los melillenses saben que somos gente honesta y que trabajamos por la ciudad y por los melillenses”, ha defendido con aplomo.
Así pues, anunció que ya están preparando un denuncia contra este “presunto delincuente” y “vamos a ir a por él” por esta “sarta de mentiras” que “no tiene ningún recorrido”.
Terrenos
Sobre los terrenos en los que se erigió dicho centro comercial, ubicado junto a la frontera, la primera autoridad melillense ha explicado que los adquirió el Gobierno de la Ciudad Autónoma al Ministerio de Defensa en 1994 “por muchos millones de pesetas”. En ese espacio se encontraba el antiguo cuartel militar de Valenzuela, que ya estaba por aquel entonces “en desuso”.
En 1997, ha proseguido, el Ejecutivo melillense presidido en aquella época sacó a subasta dichos terrenos para la iniciativa privada, pero “no se presentó nadie”, hasta que un año después, en 1998, se aprueba la venta a la empresa que se presenta, que es ‘Nueva Melilla’ que intentó trabajar esos terrenos en base a convenios urbanísticos y “a la máxima legalidad urbanística”.
Por lo tanto, ha dejado claro que el Gobierno que él presidía en la legislatura 2015-2019 no tenía “nada que ver” ni con esos terrenos ni con su adjudicación, ni tampoco “existían ni estaban en relación con la Ciudad Autónoma de la época” las empresas que supuestamente iban a verse beneficiadas con la subasta y la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), una de ellas Parque Murias, que pone nombre al centro comercial, inaugurado en 2017. “No era el terreno de Parque Murias. Luego lo compraron a un tercero. Pero nosotros no tenemos nada que ver con ello”, remarca, desmintiendo que el Ejecutivo local que él presidía en la legislatura 2015-2019 licitara dichos terrenos para adjudicarlos a alguna de las tres empresas que supuestamente se presentaron.
“No existe ninguna licitación de proyecto. La empresa que fuera encargó un proyecto al arquitecto que quiso encargárselo. Nada más. Pero esto es mentira”, ha subrayado
IPSI
También ha expresado su sorpresa porque el informe reconoce “que la investigación es muy limitada” y, sin embargo, “ni han preguntado ni han ido a ver los expedientes”.
Ha criticado de la investigación que se hable de impago de IPSI por 9 millones de euros, “que no sé de donde han sacado esa cifra”, cuando en el juzgado la petición de los técnicos es de 202.000 euros desde 2022. En este sentido, ha afirmado que han pedido más celeridad al juzgado con este expediente porque “no tenemos nada que ocultar, ni nada que ver”.
En ese cuestionamiento del informe, ha señalado además que se habla de la participación de tres directores generales “y uno de ellos A.V. ni existe ni trabajaba en la Ciudad Autónoma”.
Ha reconocido que, con este tipo de casos, “me dan ganas de irme” porque “me asquean”, porque por “fulanos como este tío -en relación al confidente- estoy trabajando”.



