La Guardia Civil rescata a un menor atrapado por el oleaje en una zona rocosa de la Boca del León de Melilla

Menor siendo rescatado del agua por la Guardia Civil en Melilla

La operación se ejecutó de forma eficaz y satisfactoria con el rescate del menor gracias a la pericia y la profesionalidad del patrón de la embarcación y del guardia civil rescatador. – El joven fue asistido con los primeros auxilios y trasladado al puerto, donde fue entregado a sus familiares

 

La Guardia Civil ha rescatado en Melilla a un joven bañista, menor de edad, que pedía auxilio desde una zona rocosa de la Boca del León, en concreto en la playa de Trápana.

En una nota de prensa, el instituto armado ha informado de que agentes del Equipo de Natación, Intervención y Rescate (NIR) se dirigieron inmediatamente al lugar de los hechos cuando un vigilante de seguridad del recinto amurallado de Melilla la Vieja alertó de la presencia de un bañista en situación de peligro.

Una vez en el lugar, los agentes activaron un operativo de emergencia, localizando al joven encaramado en una roca haciendo señales de socorro y sin posibilidad de abandonar la zona por sus propios medios debido al fuerte oleaje.

El patrón de la embarcación realizó numerosas maniobras de aproximación debido al mal estado de la mar hasta que, finalmente, se ubicó en una zona sin perder de vista al bañista en ningún momento.

A su vez, el guardia civil especialista en rescate se lanzó al mar dirigiéndose hacia el menor, logrando, no sin dificultad, su auxilio y trasladarlo a nado a bordo de la embarcación.

Finalmente, la operación se ejecutó de forma eficaz y satisfactoria con el rescate del menor gracias a la pericia y la profesionalidad del patrón de la embarcación y del guardia civil rescatador.

Ante los signos de hipotermia, el joven fue asistido con los primeros auxilios y trasladado al puerto, donde fue entregado a sus familiares.

La playa de Trápana, ubicada zona de la Boca de León, es una zona rocosa a mar abierto frecuentada por los bañistas durante el periodo estival y solo accesible vía marítima o a pie por caminos de riesgo.

Por ello, y para lograr un baño “seguro”, la Benemérita pide evaluar siempre las condiciones del mar, debiendo ser conscientes de la capacidad física para nadar en mar abierto cuando no se encuentra en condiciones propicias para su disfrute, verificar la profundidad y la presencia de posibles rocas e ir acompañado en la medida de lo posible.

“La prudencia es un factor decisivo que puede marcar la diferencia entre un día de disfrute y una situación de peligro”, apunta el instituto armado.

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