El PP no lograba propiciar una inmediata destitución de Enrique Palacios en su cargo de nuevo presidente de la Ciudad Autónoma, al no contar con el requerido respaldo del secretario general de la Administración Local, sin cuyo concurso para otorgar valor formal al pretendido pleno de la Asamblea de Melilla, cualquier intento de votar la moción de censura contra Palacios carecería de valore a efectos legales, convirtiéndolo en un acto testimonial. El secretario no acudió al Palacio de la Asamblea, clausurado a cal y canto y custodiado por la Policía, porque Palacios no había convocado el Pleno de la moción de censura. El presidente de la Ciudad se mostraba seguro de que la justicia, a la que recurría el PP por impedirle votar la moción, respaldaría sus tesis. El PP no lograba propiciar una inmediata destitución de Enrique Palacios en su cargo de nuevo presidente de la Ciudad Autónoma, al no contar con el requerido respaldo del secretario general de la Administración Local, sin cuyo concurso para otorgar valor formal al pretendido pleno de la Asamblea de Melilla, cualquier intento de votar la moción de censura contra Palacios carecería de valore a efectos legales, convirtiéndolo en un acto testimonial. El secretario no acudió al Palacio de la Asamblea, clausurado a cal y canto y custodiado por la Policía, porque Palacios no había convocado el Pleno de la moción de censura. El presidente de la Ciudad se mostraba seguro de que la justicia, a la que recurría el PP por impedirle votar la moción, respaldaría sus tesis.
Hace 20 años
16 de marzo 1998
Más información
¿Todavía no eres Premium?
Disfruta de todas las ventajas de ser Premium por 1 €



