El pasado 15 de mayo, dos melillenses, Enrique y Javier Peral, padre e hijo, emprendieron la aventura de intentar dar la Vuelta a la Península Ibérica en bicicleta. Después de desembarcar en Almería, y haciendo etapas de unos 100 kilómetros diarios, siguieron toda la costa mediterránea hacia el norte, llegando hasta Barcelona. Desde allí, tomando el Camino de Santiago Catalán, después el Aragonés y posteriormente el Francés, llegaron a Galicia y dieron el tradicional abrazo a Santiago Apóstol. Después, padre e hijo emprendieron el regreso hacia Melilla, también a dos ruedas. Lo hicieron por el Camino Portugués hasta Lisboa, posteriormente Sevilla y Málaga para llegar a Melilla al mes del inicio de esta aventura a dos ruedas.
Han sido más de 3.000 kilómetros pedaleados con muchas satisfacciones, dureza en la subidas por el peso transportado y algún que otro susto. Ambos agradecieron las muestras de apoyo recibidas a lo largo del trayecto.



