El presidente de la Ciudad, Mustafa Aberchán, culpaba al PP principalmente de la crisis política que vivía Melilla y acusaba al PSOE de haberse dejado secuestrar por los populares. Según Aberchán, "la dudosa neutralidad" del PP sobre quien pudiera asumir la Presidencia de Melilla, fue lo que le motivó a presentar su candidatura, por lo que quería dejar claro que no existía pacto anterior alguno con el GIL ni con los dos diputados locales del PSOE que le apoyaron y por este hecho tuvieron que renunciar a sus actas. También indicaba que el GIL había sido "inteligente" al apoyarle en la investidura, pero esto no implicaba que fuese "a tener privilegios".
Continuaba la toma de declaraciones a los 48 detenidos por la Operación Solarium 120 contra el blanqueo de dinero en Melilla.



