“Hicieron un auténtico destrozo”, ha denunciado el consejero de Medio Ambiente, que dice que el Ministerio de Transición Ecológica hizo una recuperación del lugar con algunas especies autóctonas “sin pedir siquiera permiso”
El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha vuelto a denunciar el “auténtico destrozo” que realizó el Ministerio del Interior en el Barranco del Quemadero, en el entorno natural de Aguadú, para mejorar el vallado fronterizo del Dique Norte y sus inmediaciones por 5 millones de euros. “Para hacer eso tuvieron que matar alguna patela, y una sola patela que se mate es un problema”, ha avisado en rueda de prensa, denunciando que “se cargaron especies autóctonas protegidas” en esa zona de especial conservación. “Hicieron un auténtico destrozo”, ha denunciando con contundencia.
Tras las obras, ha explicado, el Gobierno de España realizó una recuperación del lugar con especies autóctonas y realizaron una inauguración “sin pedir siquiera permiso”, ya que asegura que es la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza la que tiene que comprobar e inspeccionar la labor que se ha desarrollado en dicha zona.
“Se saltaron todos los trámites oportunos y un día llegaron, hicieron la presentación de lo que hicieron allí y se ha terminado, como si no hubiera pasado nada. Si eso lo hubiera hecho el PP, alguno tiene un serio problema judicial, pero como lo han hecho quienes lo han hecho, no ha pasado nada”, ha denunciado.
“Burrada de obra”
Melilla en Verde fue d las primeras entidades que denunciaron la “burrada” de obra que Interior estaba acometiendo en el Barranco del Quemadero y advirtieron con denunciarlo ante Europa.
El portavoz de Melilla en recordó en declaraciones a este Diario que esta zona está protegida como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Conservación (ZEC), pero durante los días del mes de agosto de 2023 hubo máquinas haciendo desmontes, “una burrada que no es compatible con la conservación de esa zona”.
Soria recordó que la protección del Barranco del Quemadero como LIC y ZEC exige el cumplimiento de una normativa europea, de modo que, “para hacer cualquier cosa artificial, tiene que estar dentro de unos planes” y cumplir una serie de requisitos.



