Indalecio González insta al Gobierno de Imbroda a revertir la pérdida de cuatro efectivos de seguridad en el centro de menores tras un incidente que derivó en incendio. La formación subraya la necesidad de garantizar la seguridad de trabajadores y residentes.
Somos Melilla ha expresado su preocupación ante la «temeraria gestión» del Gobierno de la Ciudad, tras un incidente en el centro de menores de La Purísima el pasado sábado. Una pelea entre residentes culminó en un incendio intencionado en el módulo 4, lo que, según la formación, evidencia una falta de recursos humanos y materiales en las instalaciones.
Indalecio González, miembro de la Ejecutiva de Somos Melilla, ha señalado al Gobierno de Juan José Imbroda por permitir una reducción en la vigilancia en el último contrato público. Según González, el pliego actual permitió la retirada de cuatro vigilantes de seguridad, una decisión que califica de «negligente» dada la conflictividad del centro.
González ha declarado: «Es inadmisible que, con los antecedentes que arrastra este centro, el Gobierno de Imbroda haya permitido que se recorten cuatro puestos de vigilancia en el último contrato público. Ya le avisamos que esto no saldría gratis».
Para Somos Melilla, el incendio del pasado sábado, que fue sofocado por Bomberos y Guardia Civil, es consecuencia de una política de ahorro en servicios esenciales. González subraya: «Estamos jugando con fuego, y no solo en sentido literal. No podemos esperar a que ocurra una desgracia personal irreparable para dotar a los trabajadores de los medios y el personal que por derecho y seguridad les corresponde».
Los informes de los vigilantes de seguridad señalan que durante el turno de noche del incidente, solo tres efectivos estaban presentes para controlar todo el recinto, lo que, según la formación, deja a los profesionales en una situación de extrema vulnerabilidad.
La formación también se ha hecho eco de quejas sindicales sobre la falta de material antidisturbios y protección adecuada. Además, alertan sobre el estado de las instalaciones, indicando que materiales textiles como los colchones no son ignífugos, facilitando la propagación del fuego.
González insiste: «El Gobierno de Melilla no puede mirar hacia otro lado mientras la empresa concesionaria y la Ciudad se lanzan la pelota de la responsabilidad. Exigimos un aumento inmediato de la plantilla de seguridad y una auditoría de los riesgos laborales en La Purísima. La integridad física de los vigilantes, de los trabajadores sociales y de los propios menores debe ser la prioridad absoluta, por encima de cualquier ahorro presupuestario».



