Pues sí. Por fin se ha inaugurado la sesión de entrenamiento en una nueva pista de tierra batida construida sobre el césped del Estadio Santiago Bernabeu. ¿Les suena? Son cosas del Marketing deportivo y de la técnica que lo hacen posible: Alrededor de las cinco de la tarde del jueves 23 de abril de 2026, aparecen en la mentada pista Rafael Nadal, Tibault Curtois, Jude Bellingham y ¡cómo no!, el número uno del mundo tenístico actual, el italiano Jannik Sinner.
Por Pilar Cayuela Salamanca
Unos cuantos puntos de partido de dobles, alguno individual, fotografías, declaraciones … Ah, y ejerciendo de anfitrión Florentino Pérez ¡Como para perdérselo…! Un ambientazo y disfrute para los presentes y demás aficionados.
Centrándonos en el juego en lo transcurrido hasta la media tarde, hemos visto un entretenido partido entre el norteamericano P. Kypson y el griego S. Tsitsipas. Ha vencido el griego por 6/3,6/7 y 6/7, tras haber recibido la reconvención y pérdida de un punto por parte de la juez de silla, ya que, sobre todo en el incierto tercer set, se pasaba hablando varias veces entre dos puntos seguidos durante más de un minuto, con su padre, tutor, entrenador etc., Apóstolos, lo cual está prohibido por el reglamento.
Apóstolos, más que ayudar, seguro que es su intención, a veces quizás, estorbe… Tsisipas, ha mantenido la concentración en el último set y a base de una larga tanda de primeros saques excelentes, sobre todo el tie-break final, ha sacado el partido adelante, que no estaba nada claro quien ganaría durante la celebración de dicho set.
En el cuadro femenino, Arina Sabalenka ha ganado, con más dificultades de las previstas, a la norteamericana Peyton Stearms, por 7/6 y 6/3. Esta jugadora ha jugado bastante bien, sin amedrentarse ante el poderío físico y técnico de la número uno del mundo, por cierto, bastante irregular, con fallos de concentración, lo que la ha hecho jugar con altibajos, sobre todo en el primer set. Pero claro, en los momentos clave la bielorrusa juega de Sabalenka y termina ganando, como hacen los verdaderos campeones.



