Melilla ha vuelto a mostrar, un año más, su fervor por la Virgen del Carmen con una multitudinaria procesión marinera acompañada por un buen número de embarcaciones y de gente del mar, de la que es su patrona.
La ciudad autónoma se ha sumado así a una tradición muy arraigada en numerosos municipios costeros de España, cuyo origen en Melilla se remonta a varias décadas atrás y que cientos de personas han vivido con emoción tanto en las calles como, sobre todo, en la playa del Hipódromo, desafiando el calor para contemplar la estampa de la Virgen del Carmen surcando la dársena.
Ese ha sido el momento culminante, cuando la Virgen del Carmen en su barca engalanada con flores blancas y banderas españolas, se ha echado a la mar y, sobre todo, cuando los porteadores la han alzado al cielo con gritos de “viva” y “guapa” y se ha rendido homenaje a quienes han perdido la vida en el mar.
Poco después, la imagen ha salido del agua para poner fin a un día de emociones que ha empezado temprano con los vecinos de Corea y el Hipódromo ultimando los preparativos, y por la tarde con la procesión terrestre para acudir a la misa en su honor en la Iglesia de San Agustín.
En este recorrido la Virgen del Carmen también ha estado acompañada por varios miembros del Gobierno local y diputados de la Asamblea y la Delegación del Gobierno, y ha sido escoltada por la escuadra de gastadores de la Compañía de Mar de Melilla, la unidad militar más antigua del Ejército español.
La procesión de la Estrella de los Mares ha finalizado poniendo rumbo al barrio de Corea, que está siendo el epicentro de un intenso programa de actividades desde principios de este mes, y que vivirá otro de los momentos más especiales este fin de semana con la popular verbena de la noche del sábado y la paella para todos el domingo.
También la Comandancia Naval de Melilla ha conmemorado este jueves la festividad de la Virgen del Carmen, que este año cumple 125 años de su proclamación como patrona de la Marina de Guerra y de todos los navegantes.












