“Melilla tiene una ventaja única: su autenticidad y su interculturalidad vivida”

Mariana Perrilliat, vicepresidenta de ITM Group, en Melilla.

ITM Group, empresa mexicana especializada en el desarrollo de puertos de cruceros, proyectos turísticos y destinos integrados, ha iniciado su implantación en Melilla con el objetivo de impulsar la llegada de turismo de cruceros y potenciar la integración entre el puerto y la ciudad. Su vicepresidenta corporativa, Mariana Perrilliat, visita una vez más la ciudad, dentro de la consolidación del proyecto.

Su vicepresidenta corporativa, Mariana Perrilliat, visita la ciudad acompañando a ejecutivos de navieras internacionales, en un momento clave para la consolidación del proyecto.

—¿Qué le ha traído a Melilla en esta ocasión?

En esta ocasión venimos con ejecutivos de una naviera que todavía no opera aquí para que conozcan la ciudad, vean sus atractivos y se enamoren de Melilla. El objetivo es claro: que empiecen a incluirla en sus itinerarios. Yo ya he venido varias veces por trabajo y también con mi familia, y siempre me ha encantado.

—¿Qué impresión se lleva de la ciudad y su puerto?

Lo más bonito de Melilla es lo intangible. Ciudades bonitas hay muchas, pero aquí lo que realmente impacta es la interculturalidad viva. Se percibe en la gente, en la comida, en las tradiciones, en las religiones y en la vida cotidiana. Esa mezcla real es lo que hace única a la ciudad.

—¿Qué busca ITM Group a la hora de invertir en un destino?

Precisamente eso: interculturalidad auténtica. Melilla tiene algo muy especial, porque en muy poco espacio se concentra una riqueza cultural viva. Hoy los cruceristas no buscan solo monumentos, buscan experiencias reales y diferentes, y aquí eso existe de forma natural.

—¿Cómo valora la integración puerto-ciudad que impulsa Melilla?

Es un acierto. Los puertos deben estar abiertos a la ciudad. Históricamente han sido espacios vivos de comercio y actividad, y los puertos turísticos no deben ser distintos. Nuestro modelo apuesta por eliminar barreras y conectar el puerto con la ciudad para que el flujo sea natural.

—¿Puede Melilla ser un destino atractivo para cruceros en el Mediterráneo?

Sí, pero requiere trabajo conjunto. No basta con tener un puerto. Hay que organizar la experiencia del visitante, coordinar a la ciudad, al comercio y a los servicios. Si el crucerista llega y no sabe qué hacer, no se genera impacto. Pero si se estructura bien, la ciudad tiene muchísimo potencial.

—ITM ya está implantada en Melilla. ¿En qué fase se encuentran?

Llevamos más de un año trabajando en la parte administrativa y de planificación. La obra comenzó recientemente y ya estamos invirtiendo tanto en infraestructura como en promoción internacional.

Hemos presentado Melilla en ferias como la de Hamburgo y hemos iniciado contactos con navieras. El proceso de comercialización es largo, entre 18 y 36 meses, pero ya estamos avanzando.

—¿Cuál es el modelo de desarrollo que proponen?

No somos solo una empresa de infraestructuras. Nuestro modelo es desarrollar destinos junto a la comunidad. Trabajamos con instituciones, empresarios y sociedad civil para crear un producto turístico sostenible en el tiempo.

—¿Qué papel juega la colaboración público-privada?

Es clave. El sector público debe facilitar, el privado invertir y el sector social aportar identidad y cohesión. Si uno falla, el modelo no funciona. Nosotros actuamos como un hilo conductor entre todos esos actores.

—¿Cómo se compatibiliza crecimiento y sostenibilidad?

Para nosotros la sostenibilidad no es solo ambiental, también es social. Un proyecto es sostenible si mejora el lugar donde se instala y si integra a la población local como protagonista.

—¿Qué busca hoy el turista de cruceros?

Autenticidad. Ya no quiere experiencias artificiales, sino contacto real con la ciudad, su gente, su gastronomía y su cultura. Melilla tiene una ventaja competitiva enorme en ese sentido.

—¿Qué recomendación daría a ciudades como Melilla?

Que no pierdan su identidad. No hace falta inventarse nada, solo organizar lo que ya tienen. Y sobre todo, no tener miedo al crecimiento. Las ciudades deben abrirse y dejar que nuevas oportunidades entren.

—¿Cómo ha sido su experiencia como mujer en un sector tan masculinizado?

Ha sido dura. Durante muchos años he sido la única mujer en muchas reuniones. Pero eso está cambiando. Hoy hay más mujeres en el sector y eso es muy positivo. Aun así, sigue siendo un entorno complejo.

—Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría dejar sobre Melilla?

Es una ciudad que quiere avanzar y que tiene un enorme potencial. Lo más importante es que existe voluntad de colaboración entre sectores. Eso es lo que hace que un proyecto como este tenga futuro.

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