El Papa León XIV criticó este lunes durante su discurso ante el Congreso de los Diputados la “descalificación permanente del adversario” y abogó por “una justa delimitación del poder público”.
“Dentro de las propias sociedades es urgente construir una cultura de la reciprocidad. La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario. En una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz”, aseguró en su discurso a la Cámara Baja, en el marco de su viaje a España. Es el primer Papa que habla ante el Parlamento Español.A su vez, invitó a los diputados a “desarmar el lenguaje” porque “la firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”. “Las palabras pueden abrir caminos o cerrarlos, pueden iluminar la realidad o deformarla”, agregó.
Además, “sin confundir el plano jurídico con el moral”, abogó por “una justa delimitación del poder público”. “Ser libre no significa únicamente estar libre de coacciones o disponer de muchas posibilidades de elección; significa poder reconocer el bien y adherirse a él responsablemente. Por eso, toda sociedad efectivamente libre requiere también una justa delimitación del poder público, de modo que la libertad de las personas, de las comunidades y de las asociaciones no sea indebidamente restringida”, subrayó. Por otro lado, defendió que “la dignidad humana no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaivén de las mayorías de cada momento” y denunció, con una “palabra serena y firme” tanto el aborto como la eutanasia y la exclusión de las personas migrantes, haciendo alusión a la “cultura del descarte” que denunciaba su predecesor, el Papa Francisco. Durante su discurso, el más largo pronunciado hasta ahora por Prevost en su viaje a España (media hora), también hizo referencias a ‘El Quijote’, Unamuno y santa Teresa de Ávila, así como al patrón de España, Santiago, y a la Virgen del Pilar. Al finalizar su alocución, recibió un aplauso de siete minutos.



