Los estafadores lograron hacerse con 100.000 euros en dos denuncias presentadas en una semana mediante técnicas de manipulación psicológica y supuestos agentes generados con “deepfake”
La Policía Nacional ha alertado de una nueva modalidad de estafa detectada en Melilla que combina el envío de falsos SMS bancarios con videollamadas simuladas de supuestos agentes policiales generadas mediante inteligencia artificial. Según ha informado este lunes la Jefatura Superior de Policía, en apenas una semana se han registrado dos denuncias relacionadas con este fraude, cuyo perjuicio económico asciende a 100.000 euros.
La investigación apunta a que los delincuentes utilizan mensajes SMS que aparentan proceder de entidades bancarias legítimas, llegando incluso a integrarse en el mismo hilo de comunicaciones reales del banco, lo que incrementa considerablemente la credibilidad del engaño.
El mensaje fraudulento detectado señala: “Su transferencia por importe de 14.923,09 EUR se está procesando con éxito. Si no reconoce dicha acción llame inmediatamente al 946669149”.
La Policía advierte de que nunca debe llamarse a los números facilitados en este tipo de mensajes, ya que al otro lado responde un supuesto trabajador del departamento de seguridad bancaria que informa a la víctima de una transferencia fraudulenta en curso.
Durante la llamada, los estafadores aseguran que la operación ya no puede ser detenida y afirman que el caso está siendo investigado por la Policía, indicando que próximamente la víctima recibirá una videollamada de agentes encargados de la supuesta investigación.
Posteriormente, los afectados reciben una videollamada a través de WhatsApp en la que aparece un supuesto policía uniformado en una oficina con banderas y distintivos oficiales. Los investigadores consideran que estas imágenes podrían haber sido creadas mediante técnicas de “deepfake en tiempo real”, capaces de simular rostros, voces y entornos institucionales utilizando inteligencia artificial.
Según la Jefatura Superior, los autores emplean sofisticadas técnicas de manipulación psicológica y aprovechan la confianza de las víctimas en las instituciones públicas y bancarias para mantenerlas bajo presión durante horas.
En uno de los casos denunciados, los delincuentes convencieron a la víctima para que compartiera la pantalla de la aplicación móvil de su banco, logrando dirigir sus movimientos y autorizar diversas transferencias con destino final en Italia.
En otro caso, los estafadores hicieron creer al perjudicado que el responsable del fraude era un empleado de su propia entidad bancaria y le indicaron que debía colaborar con una supuesta investigación policial. Bajo ese argumento, le ordenaron transferir todos sus fondos a una supuesta “cuenta segura” o “cuenta pantalla” mientras permanecía controlado telefónicamente y sometido a una fuerte presión psicológica.
La Policía Nacional recuerda que ninguna entidad bancaria ni cuerpo policial solicitará nunca transferencias para “proteger” fondos ni realizará videollamadas operativas para gestionar fraudes bancarios. Asimismo, insiste en que no deben compartirse pantallas, claves, códigos SMS ni autorizaciones bancarias con terceros.
También advierte de que recibir un SMS dentro del mismo hilo legítimo del banco no garantiza la autenticidad del mensaje y recomienda contactar siempre con la entidad financiera a través de canales oficiales distintos a los facilitados en comunicaciones sospechosas.
Las autoridades aconsejan bloquear inmediatamente las cuentas afectadas y denunciar los hechos de forma urgente en caso de sospecha de estafa, además de desconfiar de cualquier operación que implique presión o sensación de urgencia.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y subraya la necesidad de extremar las precauciones ante nuevas modalidades de fraude digital cada vez más sofisticadas y apoyadas en herramientas de inteligencia artificial.



