La entidad prevé duplicar la recogida hasta 120 toneladas y destaca incentivos fiscales para las empresas donantes
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha recibido a una delegación del Banco de Alimentos de Melilla encabezada por su responsable, Pedro Paredes.
Según ha informado el Ejecutivo local, durante el encuentro la entidad ha trasladado al presidente que, “gracias al apoyo de la Consejería de Políticas Sociales”, se está pudiendo implementar la ley de Despilfarro de Alimentos, orientada a reducir el desperdicio y favorecer la redistribución de excedentes.
En este sentido, Pedro Paredes ha explicado que el Banco de Alimentos cuenta con vehículos propios para recoger de forma gratuita los productos sobrantes de empresas y establecimientos, al tiempo que ha destacado que las compañías podrán beneficiarse de deducciones fiscales de hasta el 40 por ciento por sus donaciones.
La organización se ha marcado como objetivo duplicar este año las 60 toneladas de alimentos recogidas en 2025, con la intención de alcanzar las 120 toneladas. Para ello, ha subrayado la importancia de seguir colaborando con las administraciones públicas y el tejido empresarial.
El propósito final, han señalado, es garantizar que estos excedentes lleguen a las familias que más lo necesitan y evitar que terminen en la incineradora.



