Ahora que un energúmeno, exaltado y furioso se dedica a baldonar tu privativa forma de vivir y/o notificar el baloncesto. Ahora que un ser vil, abyecto, despreciable, malo, ruin, infame, traidor, "chuchumeco", execrable, abominable, odioso y vitando se dedica a querer desacreditar, difamar y deshonrar tanto al entrenador (que llevas, con orgullo, dentro) como a […]