Mariano era alto, seco y con barrillos. Desoficiado con 25 años residía en el Barrio Real, pero vivir, lo que se dice vivir, vivía lo que podía en la Posada Jamaica. Un día Mariano se fumó cuatro canutos seguidos de yerba marocaine -antes no estaba prohibida- se bebió media botella de anís peleón que fabricaba […]