Hace 30 años

Las comunicaciones con Melilla seguían siendo una asignatura pendiente sin expectativas de solución. Mientras se aprobaba la construcción de un puerto deportivo, el puerto comercial sufría los problemas del mal tiempo, con especial incidencia en la pasarela para acceso a los buques de la carga rodada, que golpea contra el barco cada vez que se desata un temporal. En el aeropuerto, el panorama no podía ser peor: las limitaciones de la pista impedían que el focker de Aviaco aterrizara con normalidad. El contacto del tren de aterrizaje con la pista no podía ser más brusco. De hecho, el día anterior uno de los aparatos sufría un reventón de la rueda al tomar tierra, por lo que los pasajeros tuvieron que ir en autobús hasta la terminal.

Accede a todas las noticias completas y a nuestro contenido exclusivo suscribiéndote a Melilla Hoy Premium.

Compartir:

Deja un comentario

Relacionado

Noticias Relacionadas