El Olympic Box organizó este pasado sábado una jornada deportiva de las que dejan huella con la celebración del Campeonato de Melilla de Functional Fitness SF3, un evento que reunió a atletas de distintos puntos de la ciudad en un ambiente que combinó competición, compañerismo y, sobre todo, el impulso por seguir haciendo crecer esta disciplina.
Lejos de ser una cita fría o exclusivamente competitiva, el campeonato se vivió con un enfoque muy cercano. Para muchos participantes fue como un entrenamiento compartido llevado a otro nivel: parejas, amigos y compañeros esforzándose juntos dentro del box, con ese punto extra de adrenalina que da competir, pero sin perder la esencia de disfrutar del deporte.
El evento supuso además un paso importante para el desarrollo del functional fitness en Melilla. El Olympic Box es actualmente el único centro en la ciudad afiliado a la Federación Española de Functional Fitness (SF3), y en este primer campeonato se logró alcanzar alrededor de 40 licencias federativas, un dato muy positivo que puede marcar el inicio de un crecimiento real de este deporte a nivel local.
En lo deportivo, la jornada dejó un gran nivel en todas las categorías. En scaled femenino, el podio lo formaron Julia Cárceles Vázquez en primera posición, seguida de María Verdejo García en segundo lugar y Lucía (LucitaCB13) cerrando el tercer puesto.
En scaled masculino, el triunfo fue para Nauzet Mateos Díaz, acompañado en el podio por Yunees Mehamed en segunda posición y José Manuel Pina García en tercer lugar.
En categoría intermedia masculina, el primer puesto fue para Jorge Cortés Sancho, seguido de Mario Martínez Fuentes en segunda posición y Ángel en tercer lugar.
Por su parte, en intermedio femenino, el primer puesto fue para M. Carolina Espigares Sánchez, con Natalia Avellaneda Roca en segunda posición y Elía Remartínez en tercer lugar.
Más allá de los resultados, hubo un momento que destacó por encima de todo: la participación de la categoría adaptativa. Dos jóvenes del centro de asistencia del Gámez Morón formaron parte del evento, dejando una imagen inolvidable por su actitud, su esfuerzo y su ilusión. Como reconocimiento, ambos recibieron un detalle de la organización, en agradecimiento por haber compartido la jornada con todos los participantes.
“Para mí fue lo más especial del día. Ver cómo competían, la energía que transmitían, la ilusión… fue increíble. Nos dieron una lección a todos”, destaca Javi Leiva, responsable de Olympic Box, quien también quiso poner en valor el trabajo de Carolina en la preparación de estos chicos.
El campeonato también fue reflejo del trabajo en equipo que hay detrás del centro. Entrenadores y organización se volcaron para que todo saliera adelante, algo que Leiva quiso destacar: “Tengo la suerte de contar con un equipo muy implicado y comprometido, tanto con el box como con cada uno de nuestros clientes”. En este sentido, también subrayó la labor de Salva Ros, clave en la coordinación con la federación SF3 y en la organización del evento.
No obstante, Olympic Box insiste en que este tipo de iniciativas no busca únicamente la competición. “El objetivo va mucho más allá, fomentar el deporte como una herramienta fundamental para la salud y el bienestar en todas las edades. El deporte es necesario. No hay nada que se le acerque como herramienta para mejorar la salud y la calidad de vida. Da igual la edad o el nivel, todo el mundo debería hacer ejercicio”, resaltó Leiva, quien además defiende el entrenamiento funcional como una de las formas más completas de actividad física, al trabajar diferentes capacidades y movimientos de forma global.
El éxito de participación, el ambiente vivido y la implicación de atletas de distintos centros de la ciudad refuerzan la idea de que Melilla tiene potencial para seguir creciendo en esta disciplina. Desde la organización, el mensaje es claro: esto es solo el principio. “No se trata solo de competir, sino de construir algo juntos, aprender unos de otros y seguir avanzando, siempre desde la humildad”, concluyó Javi Leiva.











