El Melilla Torreblanca C.F. afronta este martes el tercer y definitivo encuentro de la final por el título de la Primera División Femenina de fútbol sala, en una eliminatoria igualada ante el Futsi Atlético Navalcarnero, cuyo vencedor se proclamará campeón de Liga. El desenlace final se disputará en el Pabellón de Deportes Javier Imbroda Ortiz, a partir de las 19’00 horas. En caso de triunfo melillense, supondría un hito histórico para el club, que lograría el primer título liguero de su historia.
El entrenador del conjunto melillense, Gustavo Bravo, señaló sobre el recurso presentado tras el segundo encuentro que “está claro que está presentado, pero las expectativas de que lo cambien son pocas; lo único que esperamos es que se esté más acertado en la final, que se suba un poquito el listón y que se revisen bien todas las faltas que se han pitado, que han sido demasiadas y que creemos que algunas no deberían serlo o, al menos, el criterio debería ser más justo para ambos equipos”.
En relación al elevado número de lanzamientos desde los diez metros, el técnico del Torreblanca afirmó que “sin dejar de lado el gran partido que hizo Futsi, no quiero que las excusas sean los árbitros, pero considero que no es normal seis doble penaltis en una final. No es normal que en cuatro minutos un equipo tenga cinco faltas, aunque es cierto que ha habido faltas claras, muchas producto de la pista o de la ansiedad de una final”. En este sentido, añadió que “si todas las situaciones de contacto se pitan como falta, el duelo se desnaturaliza, porque el rival acaba sin saber cuándo puede defender o presionar sin riesgo de ser penalizado con un doble penalti”. Sobre el estado de la plantilla, Bravo explicó que quitando el tema de Ana Luiza, toda la plantilla está disponible. Además, apuntó que los minutos han sido repartidos de forma habitual durante la temporada, “así que no creo que haya jugadoras especialmente sobrecargadas, más allá del calendario exigente de sábado, martes, sábado y ahora otra vez martes”, resaltó.
Por último, el técnico del conjunto melillense destacó la importancia del factor ambiental en el encuentro decisivo y subrayó que “la clave del encuentro, más allá de lo táctico, va a estar en la afición”. “Ahora mismo el factor anímico está más de su lado que del nuestro, y la manera de equilibrarlo va a ser el apoyo de nuestra gente”. A este respecto, insistió en que “el factor mental será determinante y si la afición está con nosotros, animando desde el inicio, ese estado anímico se puede revertir rápidamente y llevarnos a un final de eliminatoria que todos deseamos”, concluyó Gustavo Bravo.



