Si por algo ha destacado el Melilla Ciudad del Deporte La Salle en esta pasada e histórica temporada 2025-2026 es por mostrarse como un auténtico equipo, más allá de las grandes individualidades con las que también pudo contar un Álex Gómez consolidado y seguido por clubes de superior categoría para ocupar sus banquillos.
Las lasalianas dieron un paso más respecto a la campaña anterior, superando la eliminatoria de cuartos -tras dejar en la cuneta a un combativo Recoletas Zamora- y alcanzando la Final Four, en la que se cruzaron en semifinales con el anfitrión y rival a batir, el Celta Femxa Zorka. Las viguesas acabaron derrotando a las melillenses, venciendo posteriormente en la final al Osés Construcción Ardoi retornando así, apenas un año después, a la Liga Femenina Endesa. De este modo, el MCD La Salle se consolida en la élite del baloncesto nacional femenino, en concreto entre los veinte mejores equipos de España. Sin duda, un auténtico éxito para el club que preside Pancho Platero, que ya trabaja en la planificación de la próxima campaña, con la única seguridad de la baja de la capitana María Torreblanca, que decidió retirarse del deporte de la canasta para centrarse en sus ocupaciones laborales. La intención de la dirección deportiva, encabezada por Paco del Pino, es mantener buena parte del bloque de este último curso.
A nivel individual
La alero brasileña Raphaella Monteiro se convirtió en la MVP de las lasalianas con 373 créditos de valoración, seguida por la pívot rusa Marita Davydova, con 350, y por la base argentina Macarena D’Urso, con 226.Lo peor de este curso fueron las lesiones que hicieron mella en una plantilla no muy larga de efectivos. Y es que se vieron afectadas jugadoras tan importantes como María Torreblanca, Macarena D’Urso, Raphaella Monteiro y Alejandra Sánchez, esta última justo antes de la Final Four. Únicamente se salvaron Marita Davydova, Clara Cáceres y Carmen García, quienes participaron en los 33 encuentros de esta temporada. Otras como Andrea Hernangómez y Anne Senosiain sólo se perdieron uno.



