El filial del Melilla Torreblanca consiguió este sábado la permanencia matemática en el Grupo III de la Segunda División Nacional femenina tras empatar 1-1 en su visita al Deportivo Córdoba F.S., en un duelo directo por la salvación que, con este resultado, condena al descenso al conjunto andaluz.
El partido fue muy intenso y físico, con mucho en juego para ambos equipos, especialmente en la primera mitad. El Deportivo Córdoba golpeó primero en el minuto 10, por mediación de Mari Jose, aprovechando un rechace dentro del área para adelantarse en el marcador. Sin embargo, la reacción del filial melillense fue inmediata, ya que apenas tres minutos después Julia firmó el empate con un potente disparo tras una rápida transición ofensiva.
A partir de ahí, el conjunto dirigido por Joaquín Huertas supo controlar mejor el encuentro, ajustando su planteamiento táctico y neutralizando las principales amenazas del rival, especialmente su pívot, la jugadora más determinante del equipo cordobés. El trabajo defensivo permitió a las melillenses mantener el equilibrio en el marcador hasta el final.
En la segunda parte, el encuentro mantuvo la misma dinámica, con mucha disputa y escasas ocasiones claras, aunque el filial del Torreblanca mostró mayor solidez y madurez competitiva, gestionando bien los tiempos del partido y minimizando los riesgos.
Tras el pitido final, las jugadoras del Torreblanca B festejaron la permanencia, que logran así su objetivo de la temporada, destacando además la evolución del equipo y el trabajo del cuerpo técnico durante todo el curso, clave en la consecución de la salvación.



