El Club Voleibol Melilla, vigente subcampeón de la Superliga Masculina, se quedó a las puertas de la final de la Copa Ibérica, tras caer este sábado ante el Sporting de Lisboa en un emocionante encuentro que se decidió en el quinto set por 3-2 (22-25, 25-17, 21-25, 25-19 y 15-12). El conjunto melillense plantó cara de principio a fin a un rival de gran potencial ofensivo, pese a encontrarse apenas en su tercer partido de la temporada. Sin apenas tiempo para recuperarse del esfuerzo, el conjunto melillense afrontará este domingo, a partir de las 17000 horas canaria, el encuentro por el tercer y cuarto puesto de la Copa Ibérica, con el objetivo de cerrar su participación en el torneo con una victoria y subir al podio.
El técnico del conjunto melillense, Salim Abdelkader, reconoció la exigencia del encuentro y el potencial del conjunto portugués. «Esperábamos un partido muy duro; es un equipo que ataca mucho y tiene un potencial ofensivo muy alto», explicó tras el choque.
El Club Voleibol Melilla comenzó con buenas sensaciones y se adjudicó el primer set gracias a un sólido trabajo colectivo, especialmente en saque y defensa. El entrenador del conjunto melillense valoró el rendimiento de sus jugadores en esta primera manga: «Conseguimos aguantarles la embestida y el ataque en el primer set. Defendimos muy bien, sacamos muy bien y conseguimos llevarnos el parcial».
La reacción del Sporting llegó en el segundo set, en el que los portugueses elevaron la presión desde el saque y dificultaron la construcción del ataque melillense. «Nos exigieron más con el saque y, con la pelota lejos, nos costó mucho más; nos bloquearon bastante. Es un equipo muy bien puesto en bloqueo, no pasábamos y se pusieron muy pronto por delante», analizó el entrenador.
Lejos de acusar el golpe, el conjunto de la Ciudad Autónoma volvió a tomar la iniciativa en la tercera manga, en la que recuperó las buenas sensaciones del inicio y consiguió adelantarse de nuevo en el marcador. «Fue prácticamente calcado al primero, trabajando muy bien en saque, defensa y cobertura. Teníamos el control del juego, estuvimos todo el tiempo por delante y nos lo llevamos», señaló Salim Abdelkader.
El cuarto parcial estuvo más igualado hasta que el Sporting consiguió abrir una pequeña brecha que resultó decisiva. El equipo portugués aprovechó sus oportunidades para tomar el control y forzar el desempate. «Estábamos aguantando bien hasta que nos condenaron dos o tres aciertos de ellos. Se pusieron tres puntos por delante y, a partir de ahí, fuimos a remolque. Ellos jugaron con mucha más confianza y agresividad», explicó el entrenador melillense.
En el ‘tie-break’, el Sporting de Lisboa logró una ventaja inicial de cuatro puntos que obligó al Club Voleibol Melilla a remar contracorriente. Los azulinos no se rindieron y, apoyados en su trabajo defensivo, consiguieron acercarse hasta el 10-8, pero el conjunto luso estuvo más acertado en los momentos decisivos y cerró el partido por 15-12.
«Fuimos a remolque todo el tiempo, pero el equipo aguantó y defendió muy bien hasta volver a acercarnos 10-8. Al final, en los puntos decisivos ellos acertaron porque tienen un equipo de mucho nivel», reconoció Abdelkader, que, pese a la derrota, se mostró satisfecho con la imagen ofrecida por sus jugadores. «Estamos contentos por el trabajo; al final, es solo el tercer partido que jugamos esta temporada», concluyó Salim Abdelkader.









