El Melilla Ciudad del Deporte C.F. Rusadir afrontaba el pasado sábado su último encuentro en casa de la presente temporada, un duelo que, valedero para la vigésima novena jornada del Grupo 5º de la División de Honor Juvenil, tuvo como escenario el Pabellón Lázaro Fernández. La verdad es que los de Yunes Domínguez encaraban este choque con los deberes hechos -permanencia matemática conseguida- y sin nada en juego, más allá de la honrilla de sumar tres nuevos puntos que les sirvieran para escalar algún puesto en la tabla clasificatoria. Quizás la falta de algún objetivo les pudo penalizar, y más ante un rival tan cualificado como el almeriense.
Bien es cierto que los ejidenses tampoco llegaban con ningún tipo de necesidad -excelente cuarto puesto asegurado-, aunque salieron con una mayor intensidad y concentración, además de mostrar una gran pegada de cara a la portería contraria. Así, al tiempo de descanso ya ganaban por 0-2, merced al acierto de Alejandro Rubí y de Alejandro Niculescu.
Tras el paso por los vestuarios el partido no cambió demasiado, ampliando las diferencias los visitantes con un nuevo tanto de Alejandro Rubí al poco de reanudarse el juego (21’), sentenciando Marcos López, en el 27’, con la consecución del cuarto de la mañana. Los melillenses sacaron el orgullo y lograban reducir las distancias en el tramo final con un gol de Adam y el definitivo 2-4, obra de Abdelnor.



