Hay nombres que llenan estadios sin necesidad de empuñar una raqueta profesional, y hoy en la Caja Mágica, ese nombre ha sido Alcaraz. En una jornada donde los focos debían apuntar a los cuartos de final y las primeras semifinales femeninas, la presencia de Carlos Alcaraz en las gradas para apoyar a su hermano pequeño, Jaime, ha acaparado un protagonismo que ha terminado por eclipsar, por momentos, la competición oficial. El murciano, ausente del cuadro principal por su lesión en la muñeca, se convirtió en el centro de todas las miradas al asistir al debut triunfal de Jaime en el Mutua Madrid Open Sub-16. El menor de la saga, de apenas 14 años, no defraudó a su hermano ni a la expectación generada, superando a Pol Mas Tabuena por un doble 6-3 en una demostración de que el talento, efectivamente, corre por las venas.
Por Pilar Cayuela Salamanca
Esta «fiebre Alcaraz» ha nublado una jornada de jueves que, sobre el papel, era de una importancia capital para el desenlace del torneo. Mientras el murciano firmaba autógrafos en las pistas exteriores, en la Manolo Santana se fraguaba la gran sorpresa del día: el joven belga Alexander Blockx destronó al vigente campeón, Casper Ruud, con un sólido 6-4 y 6-4, confirmando que esta edición de 2026 pertenece por completo a la nueva generación. En el cuadro femenino, la precocidad también ha marcado la pauta con Mirra Andréyeva sellando su pase a la final tras vencer a Hailey Baptiste en un duelo generacional de alto voltaje.
La jornada se encamina ahora hacia su desenlace nocturno con el duelo estelar de cuartos de final entre Flavio Cobolli y Alexander Zverev, programado para no antes de las 20:00 horas. El italiano llega con la moral por las nubes tras su gran racha, mientras que el alemán busca imponer su experiencia para salvar el honor de los veteranos en un cuadro que no deja de expulsar favoritos.



