La Policía Nacional ha detenido en Melilla a cinco menores de edad como presuntos responsables del grave incendio declarado el pasado 12 de mayo en el Callejón de la Marina, en la zona conocida como la Huerta de Carmona. Asimismo, dos progenitores han sido arrestados por un presunto delito de lesiones graves tras agredir a un testigo que había retenido a dos de las menores implicadas. Según ha informado este jueves la Jefatura Superior de Policía, el fuego se inició sobre las 15:00 horas y, debido al fuerte viento que soplaba ese día, se propagó con gran rapidez, originando varios focos activos.
Uno de los focos del incendio afectó a una finca cuyo propietario se encontraba fuera de la ciudad, circunstancia que obligó a los bomberos a forzar la puerta de acceso antes de poder intervenir, lo que favoreció la rápida intensificación de las llamas.
La evolución del incendio llegó a suponer un grave riesgo para la vida y la integridad física de las personas presentes en la zona. Ante esta situación, agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local evacuaron de inmediato a los residentes de las viviendas colindantes, que ya comenzaban a verse afectadas por el humo y la proximidad del fuego.
Además, restos de matorral en llamas fueron desplazados por el viento hasta el interior de una de las parcelas, donde prendieron una palmera de unos veinte metros de altura, incrementando el peligro por el posible desplome del árbol.
La extinción de este foco requirió más de cinco horas de trabajo por parte del Servicio de Extinción de Incendios, con la participación de 16 bomberos, varios vehículos especializados, una cisterna de las Fuerzas Armadas y una cuba de la empresa Tragsa. Las labores se vieron dificultadas por las condiciones meteorológicas y por la cercanía de los depósitos de combustible de Shell, lo que aumentó la gravedad de la intervención.
Investigación
Un testigo presencial manifestó a los agentes haber visto a varios menores prender fuego a unos matorrales utilizando un mechero. A partir de esa información, el Grupo de Delincuencia Urbana (GDU) de la Jefatura Superior de Policía inició una investigación que permitió identificar a varios estudiantes de un instituto cercano.
Posteriormente, agentes del Grupo de Menores (GRUME) llevaron a cabo la identificación y el reconocimiento formal de cinco menores como presuntos autores de los hechos. Todos ellos han sido detenidos por su supuesta implicación en un delito de incendio intencionado y otro de daños, valorados en más de 17.000 euros. Las diligencias han sido remitidas a la Fiscalía de Menores.
La investigación también esclareció un segundo episodio relacionado con los hechos. Según la Policía, el testigo que observó el inicio del incendio persiguió a los presuntos autores y logró retener a dos de las menores hasta la llegada de los agentes.Las jóvenes avisaron a sus padres y, presuntamente, les trasladaron una versión distorsionada de lo ocurrido, asegurando que el hombre las estaba molestando. Los progenitores acudieron al lugar y, sin atender a más explicaciones, presuntamente agredieron al testigo.Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió un neumotórax y dos fracturas en el arco costal izquierdo, lesiones que hicieron necesario su ingreso durante diez días en el Hospital Universitario de Melilla.Por estos hechos, ambos padres fueron detenidos por agentes del Grupo de Delincuencia Urbana como presuntos autores de un delito de lesiones graves y posteriormente puestos a disposición de la autoridad judicial.



