Alejandro comparecía este jueves ante los medios oficiales de la Unión Deportiva Melilla, en el Estadio Álvarez Claro, para valorar sus primeras semanas de trabajo como nuevo zaguero unionista. El defensa central destacó el gran recibimiento por parte del vestuario, el alto nivel de exigencia en los entrenamientos y la ambición con la que encara el nuevo curso liguero.
Alejandro Marcos, badalonés de 26 años, explicó por qué se decantó por venir a nuestra ciudad. “Con la conversación que tuve con el míster y el proyecto tan ambicioso que me presentó, no lo dudé ni un momento. Lo cierto es que fue una decisión muy fácil de tomar”.Sobre el vestuario, el ex del Porreres aseguró que le sorprendió para bien. “Estaba acostumbrado a otro tipo de vestuarios y aquí me encontré un grupo muy cercano. A pesar de que muchos ya se conocían de antes, la acogida fue excelente y me hicieron sentir como si llevara el mismo tiempo que ellos desde el primer día”, subrayó.
Ya sobre la pretemporada, Alejandro incidió en el ritmo y exigencia en los amistosos. “Cuando llegué me impactó el ritmo altísimo y la exigencia del míster desde el inicio, pero rápido te metes en la dinámica para coger minutos y sumar. Las sensaciones son espectaculares: el buen ambiente que hay fuera se transmite en el campo. Vemos a un equipo muy seguro y compacto, y los resultados de preparación están acompañando”.
Y en cuanto a lo que espera de esta campaña, explicó que viene “de un año complicado y es la primera vez que juego en esta categoría, pero no había mejor proyecto que este para afrontarlo. Tenemos los objetivos muy claros, que son el ascenso y devolver al Melilla al lugar donde se merece estar”, afirmó. Y, por último, sobre Melilla recalca que le ha causado una gran sorpresa. “Es una ciudad muy acogedora, cómoda y tranquila donde se usa muy poco el coche, así que voy a estar muy a gusto aquí”.



