El Atlético Melilla consiguió este sábado una importantísima victoria ante el C.D. Utrera, otro debutante en la División de Honor Juvenil, por el resultado de 2-1, en un partido que tuvo dos caras completamente diferentes. Durante la primera mitad, los melillenses no terminaron de encontrarse sobre el terreno de juego. Además, el conjunto sevillano aprovechó una pérdida de balón en el centro del campo para adelantarse en el marcador en el minuto 33, por mediación de Julen. Los visitantes dispusieron posteriormente de alguna ocasión más para ampliar su ventaja, mientras que a los locales les costaba imponer su juego.
Pero, tras el paso por vestuarios, todo cambió. Los jugadores de Cristian Carmona salieron decididos a darle la vuelta a la contienda y protagonizó una excelente segunda parte. Calidad, intensidad, garra y, sobre todo, mucho coraje para ir en busca de la remontada. De este modo, en el 62’, Dani Ivanov puso las tablas desde el punto de penalti. El propio Dani fue quien provocó la pena máxima y posteriormente asumió la responsabilidad para convertirla en el 1-1. El Atlético Melilla no se conformó con el empate y continuó apretando, dominando completamente el partido y sometiendo al equipo utrerano. La recompensa llegó en el minuto 76, cuando Manu, con un espectacular remate de cabeza, firmó el 2-1 y culminó la remontada.
A partir de ahí, los locales siguieron dominando y controlando el encuentro, sin conceder prácticamente ninguna opción al rival, demostrando una enorme personalidad para transformar una primera mitad complicada en una segunda memorable. Más allá de la importancia de los tres puntos, este triunfo tuvo un significado especial. Y es que la plantilla quiso dedicárselo a Hugo Esqueta, jugador que recientemente se ha visto obligado a pasar por el quirófano.




