El director general del gestor de navegación aérea responde por carta a Juan José Imbroda y asegura que trabaja con el Ministerio de Transportes, Aviación Civil y AESA para mejorar la operatividad del aeropuerto y reforzar la conectividad de la ciudad.
El director general de Enaire, Enrique Maurer, ha respondido por carta al presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, tras la preocupación trasladada por el Gobierno local ante los problemas de transporte aéreo provocados por los episodios de baja visibilidad, que en las últimas semanas han ocasionado múltiples cancelaciones y desvíos de vuelos con origen y destino en la ciudad.
En la misiva, fechada el 10 de julio, Maurer agradece la carta remitida por Imbroda el pasado 11 de junio y asegura que Enaire es «plenamente consciente de la complejidad técnica y operativa» que generan las condiciones meteorológicas de baja visibilidad en el aeropuerto melillense.
El máximo responsable del gestor de navegación aérea de España, que controla más de dos millones de kilómetros cuadrados de espacio aéreo, afirma que el organismo está trabajando, junto con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la Dirección General de Aviación Civil y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), en la identificación de «las posibles medidas que puedan mejorar progresivamente la operatividad del aeropuerto y reforzar la fiabilidad de las operaciones».
No obstante, la respuesta no concreta cuáles serán esas actuaciones ni ofrece plazos para su implantación, limitándose a señalar el compromiso de Enaire con la búsqueda de «soluciones eficaces» que permitan mejorar la conectividad aérea de Melilla.
En la carta remitida previamente por el presidente de la Ciudad Autónoma, Imbroda exponía las dificultades derivadas de los continuos desvíos de aeronaves cuando se registran episodios de baja visibilidad, así como el impacto que esta situación tiene tanto en la conectividad de Melilla como en su actividad económica.
Asimismo, Enaire se compromete a mantener la colaboración con la Ciudad Autónoma a través del Ministerio de Transportes y de la Delegación del Gobierno, con el objetivo de informar puntualmente sobre los avances que puedan producirse.
Por su parte, el Gobierno local mantiene que la solución definitiva pasa por mejorar las infraestructuras aeroportuarias. En este sentido, continúa defendiendo la ampliación de la pista del aeropuerto y, especialmente, la implantación de sistemas de aproximación de precisión similares a los que ya funcionan en otros aeropuertos y que han demostrado su eficacia para reducir las cancelaciones y desvíos provocados por la presencia de nubes bajas y condiciones de escasa visibilidad.



