La Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) ha valorado de forma positiva la recuperación de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación en la ciudad autónoma después de que esta semana el Consejo de Ministros del Gobierno de España haya aprobado de manera definitiva el Real Decreto (RD) que regula este órgano tras más de dos años de “intenso” trabajo por parte de la Ciudad Autónoma de Melilla.
En declaraciones al MELILLA HOY, el presidente de la patronal melillense, Enrique Alcoba, considera necesario la Cámara de Comercio para el tejido económico y empresarial de la ciudad, añadiendo que “no tendría que haber desaparecido nunca”. Ha recordado que la anterior Cámara de Comercio cerró en 2016 como consecuencia de una crisis económica y de una mala gestión, “ya que se gastó un millón de euros en la rehabilitación del edificio”. “No estaba la situación económica tan boyante como para gastarse ese dinero”, deja claro, aunque entiende que se trata de un “edificio emblemático” que había que “salvar” para que siguiera la Cámara de Comercio.
Alcoba manifiesta que desde la CEME siempre han apoyado la recuperación de este órgano porque, insiste, es necesaria para el tejido económico de la ciudad.
Así, ha señalado que las directrices marcadas por la Cámara de Comercio de España “han sido siempre las mismas” para recuperar dicho órgano en la ciudad. Esto es, un estudio de viabilidad económica, tener el respaldo del Gobierno regional para aportar la cuantía económica necesaria, y luego serán los propios empresarios los que se encargarán de gestionar y mantener operativa dicha Cámara de comercio mediante el pago de una cuota.
“Nosotros lo vamos a apoyar porque entendemos que es bueno tener una Cámara de Comercio en la ciudad”, ha concluido.
Según explicó esta semana el consejero de Economía del Gobierno local, Miguel Marín, nueva Cámara de Comercio – que probablemente se ubique en unos de los locales de la zona terrestre del Cargadero del Mineral- necesitará inicialmente una partida de 200.000 euros para impulsar proyectos que, posteriormente, van a contar con subvenciones, y luego esta entidad cameral debe contar con “una cantidad mínima” de 50.000 euros anuales para tener una estructura de trabajadores mínima con un secretario y con un empleado que pueda llevar a cabo las labores administrativas al inicio de esta actividad.



