El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma de Melilla, Miguel Marín, ha acusado al Gobierno de España de ir “en sentido contrario” de las políticas migratorias que se están adoptando en Bruselas para “combatir la inmigración irregular”, causando un “efecto llamada”. Este lunes precisamente, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han llegado a un acuerdo provisional sobre el reglamento para agilizar la repatriación de migrantes irregulares que permite su desplazamiento a centros de deportación en terceros países.
En rueda de prensa, Marín denunció que el Ejecutivo central está adoptando medidas para provocar efecto llamada. “En todas las áreas la gestión del Gobierno de España es un auténtico disparate, pero en inmigración también”, denunció.
Ante este escenario, el número dos del Gobierno local le ha pedido al Ejecutivo central que “piense un poco en los españoles y en nuestro país”.



