El director general de la Sociedad de la Información, Pablo Martínez, ha afirmado que, a raíz del ciberataque han tenido que restringir “la movilidad” en los sistemas con herramientas complementarias o adicionales, lo que ha ralentizado el funcionamiento en la administración
La Ciudad Autónoma de Melilla ha reforzado sus sistemas informáticos a raíz del ciberataque que sufrió el año pasado y que provocó una caída total de sus sistemas, dejando inoperativos el 90 % de sus servidores críticos.
En rueda de prensa, el director general de la Sociedad de la Información, Pablo Martínez, ha afirmado que, a raíz del ciberataque -del que aún siguen recuperándose- han tenido que restringir “la movilidad” en los sistemas con herramientas complementarias o adicionales, lo que ha ralentizado el funcionamiento en la administración.
“Nos hemos blindado mucho más”, ha asegurado, reconociendo, no obstante que “nunca vamos a estar seguros al 100%” ya que los hackers buscan nuevas formas de atacar.
Por ello, ha puesto el acento en la formación en competencias digitales y en ciberseguridad para prevenir futuros ataques, dejando claro que los ciberataques se producen tanto en empresas grandes como pequeñas y hasta en usuarios individuales, lo cual supone “un riesgo enorme” y en el que “te pueden dejar sin nada”.
De hecho, aunque el Gobierno local logró recuperar rápidamente casi la totalidad de sus sistemas de cara al ciudadano, el director general de la Sociedad de la Información ha detallado que de los cuatro mecanismos de copia con los que cuenta la Administración, los hackers inhabilitaron tres.
“Para que veáis hasta donde llega esto”, ha dicho en rueda de prensa, recordando que, poco tiempo después, el mismo grupo de hackers atacó otra ciudad española, “perdiendo seis meses que no han podido recuperar”.
Correo electrónico
Ha señalado que el Gobierno regional aún trabaja en recuperar aspectos relacionados con el funcionamiento interno de la Administración, como el correo electrónico, cuya “movilidad” tuvieron que restringir hasta la implantación de unos mecanismo más seguros para su correcto funcionamiento.
“Muchas de las cosas relacionadas con la movilidad las hemos acotado, y es menos ágil de como era antes. Se pueden hacer, pero cuesta más esfuerzo”, ha resumido, agregando que recuperar por completo la funcionalidad del correo electrónico tenía un coste de 250.000 euros.
Por lo tanto, para no tener que asumir ese coste, han hecho “un mix” a modo de solución.
“Una de las cosas que más nos preocupaba era el pago de las nóminas y creo que lo solucionamos en menos de una semana porque atacaron también todo el programa y fue caótico”, ha comentado por su parte la consejera de Presidencia y Administración Pública, Marta Fernández de Castro.



