El espacio se destinará a usos culturales y museísticos para que los melillenses puedan hacer uso del mismo. – La propuesta ha recibido la ayuda del 2% cultural del Ministerio de Vivienda, que supone la totalidad de la inversión
La Autoridad Portuaria de Melilla ha arrancado este miércoles los trabajos de rehabilitación de la baliza del muelle Nordeste III, un edificio emblemático para los melillenses y que actualmente se encuentra en un estado de abandono y deterioro.
El presidente del Puerto, Manuel Ángel Quevedo, acompañado por 13 de los 15 consejeros del organismo portuario, ha visitado las instalaciones de este histórico edificio que se desmontó a finales del siglo XX y se trasladó piedra a piedra a principios del siglo XXI. Una labor que ha obligado a acometer una serie de cambios estructurales, y que han provocado ciertos “defectos de importancia”.
Las obras suponen una inversión de 855.000 euros y se han adjudicado a la empresa ‘Doranjo SL’, que ejecutará dicha rehabilitación en un plazo de once meses.
Quevedo ha resaltado que el proyecto ha obtenido el 2% cultural del Ministerio de Vivienda, logrando la totalidad de la inversión de la obra: 850.000 euros, poniendo en valor que ha sido uno de los cuatros proyectos que han recibido dicha ayuda. Y, además, de las cuatro seleccionadas, la segunda de mayor importe.
Objetivos
El objetivo principal del proyecto es devolverle la visibilidad al edificio y destinarlo a uso museístico, cultural y de eventos para todos los ciudadanos en unas condiciones adecuada, teniendo en cuenta que la baliza se encuentra en una zona de seguridad del puerto.
Quevedo ha explicado que se liberará el núcleo central del edificio para que sea más fácil de transitar en todo su alrededor y se pueda contemplar “la belleza” de todos estos sillares que forman un hexágono, e incluso habilitar un gran sala y espacios complementarios como aseos, almacenes u oficinas.
También se instalará un ascensor para las personas con movilidad reducida y una nueva escalera exterior para que puedan acceder a la primera planta. “Con eso hacemos totalmente accesible y cumplimos todas las condiciones para que tanto la planta baja como primera puedan cumplir todas las normativas”, ha agregado.
En cuanto a los sillares, los volverán a tallar y recolocar y se anclarán unos con otros con varillas de acero inoxidable y resina epoxi para evitar daños con futuros temporales.
Por otro lado, toda la carpintería será de madera, se eliminarán las rejas, la parte interior será de cristal y los suelos de adoquín cerámico.
En definitiva, la idea principal es recuperar la estética inicial del edificio.
“Puerta de entrada de cruceros”
Por otro lado, ha destacado el cambio “radical” que ha logrado el muelle Nordeste III, pasando de “antiguo trastero” del Puerto con escombros y barcos y vehículos abandonados, a una “puerta de entrada” de cruceros como los que llegaron el pasado 22 de abril con más de 4.000 personas.






