El Colegio de Veterinarios de Melilla ha celebrado este sábado el vigésimo quinto aniversario de su creación con un acto al que han asistido miembros de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga, colegio con el que está hermanado y del que formaba parte hasta 2001.
El presidente del Colegio de Veterinarios de Melilla, Rafael Serrano, ha recordado en su discurso que los profesionales veterinarios de la ciudad formaban parte hasta aquel año de una delegación del Colegio de Veterinarios de Málaga, ya que Melilla, durante gran parte del siglo XX, dependió administrativa y sanitariamente de aquella ciudad.
Sin embargo, con la aprobación del Estatuto de Autonomía de Melilla en 1995, se llevó a cabo una segregación que no ha impedido que ambos colegios profesionales mantengan sus vínculos al estar hermanados.
La celebración de las bodas de plata del Colegio de Veterinarios de Melilla ha permitido celebrar un encuentro de las juntas de ambos colegios, conmemorando las reuniones que se celebraban antes de que se produjera su separación.
“Este aniversario va, irremediablemente, ligado a la historia de la ciudad hermana de Málaga, y que recientemente ha celebrado los 120 años de su Colegio de Veterinarios, compartiendo historias y vivencias tanto humanas como profesionales”, ha afirmado Serrano en su discurso, que ha aprovechado para repasar la historia de la profesión veterinaria en Melilla.
El acto oficial ha contado con la asistencia de miembros de la Junta Ejecutiva Permanente del Consejo General de Veterinarios de España, presidido por Gonzalo Moreno del Val, a los que el Colegio de Veterinarios de Melilla han invitado a celebrar una de sus reuniones en la ciudad autónoma como parte de la celebración del aniversario.
Entre el público también había miembros de la junta del Colegio de Málaga y buena parte de los 31 profesionales que hay actualmente colegiados de Melilla, que han celebrado el vigésimo quinto aniversario de la fundación de su colegio a lo largo de esta semana con una exposición sobre sus inicios y una serie de conferencias.
Pese a las dificultades por el temporal que afecta a Melilla, también han organizado otras actividades y encuentros para que los miembros del Consejo General de Veterinarios de España y el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga que se han desplazado a la ciudad autónoma puedan conocer su gastronomía y riqueza cultural, así como la realidad de la profesión en Melilla.
Según ha expuesto Serrano, este gremio constituye en Melilla “un verdadero compromiso profesional y de garantía en la prevención sanitaria de enfermedades, verdadero espíritu de la profesión” como indica su lema, “la higiene del ganado es la salud de las personas”.




