Vuelva usted mañana

El gran articulista -llegó a ser el periodista mejor remunerado de España- Mariano José de Larra, era un pesimista, que se suicidó a los 28 años. Muchos de sus trabajos periodísticos fueron publicados en el libro “Artículos de costumbres”, en el que se incluía el más famoso de ellos, “Vuelva usted mañana”, publicado en El Pobrecito Hablador, el 14 de enero de 1833. El artículo era una crítica feroz e inteligente contra la pereza. El protagonista es un francés que pretendía invertir su dinero en España. “Traté de persuadirle a que se volviese a su casa cuanto antes, siempre que seriamente trajese otro fin que no fuese el de pasearse”, le comentó Larra, pero el francés persistió y ahí empezaron los “vuelva usted mañana”. Transcurrido medio año de volver siempre mañana recibió una nota que decía: “A pesar de la justicia y utilidad del plan del exponente -menos mal que no le calificaron de “obligado”, como hace nuestra Hacienda con nosotros-, negado”. “Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas”, le explicó Larra al desesperado francés, que concluyó que “a la vuelta de tanto mañana, eternamente futuro” lo mejor que había podido hacer había sido marcharse”.


Marcharse de Melilla es un sentimiento cada vez más frecuente en nuestra ciudad, por desgracia. Especialmente desgraciado ese sentimiento porque Melilla tiene inmensas posibilidades de desarrollo que, a la vuelta de tanto mañana eternamente futuro, son eternamente desaprovechadas. Dos ejemplos, solo para empezar: el Puerto y la Sanidad en Melilla.
Las dos últimas ruedas de MELILLA HOY Premium que he dirigido han sido sobre esos dos temas. En la primera, sobre el Puerto, los invitados fueron Miguel Marín -que fuera, durante tres años, presidente de la Autoridad Portuaria de nuestra ciudad-, José Luis Vereda -que vino a la rueda como representante de la Capitanía Marítima- y Enrique Bohórquez Rodríguez- que es el director general de nuestro Grupo y un gran viajero que, por eso, conoce mucho los problemas del tránsito entre Melilla y la Península. La Rueda entera se puede oír en nuestro MELILLA HOY Premium, parcialmente en nuestra página web y de manera resumida en nuestro periódico de papel. Resumo ahora que todos los participantes en la Rueda, yo incluido, coincidíamos en que nuestro Puerto está en una situación “crítica”, como dijo Marín, en un “estado lamentable”, como señaló Vereda, “pésimamente gestionado”, como resaltó EBR.


En nuestro periódico de ayer habrán podido leer lo que opina, brillantemente, el presidente del Colegio de Médicos de Melilla, Justo Sancho Miñano, acerca de la situación de la sanidad en nuestra ciudad, que se podría resumir con la frase: “La Sanidad en Melilla es desastrosa, aunque lo políticamente correcto es decir que tenemos el mejor Sistema Sanitario”, un mantra más de los muchos que nos imponen.


Para la libertad, sangro, lucho, pervivo/ Para la libertad, mis ojos y mis manos/ Como un árbol carnal, generoso y cautivo/ Doy a los cirujanos…Lo escribió, lo inmortalizó el gran poeta Miguel Hernández, lo cantó Serrat. El poema Para la libertad pone voz a un herido anónimo que simboliza a todos los combatientes heridos de la guerra civil española. Su sufrimiento es una ofrenda a la lucha por la libertad, una lucha que, heridos de tan diversas maneras como estamos y somos heridos casi a diario, no deberíamos de abandonar jamás. Y me refiero especialmente a Melilla, esta gran ciudad maltratada, con la libertad coartada.


Para la libertad nació MELILLA HOY en abril de 1985 y, luchando por ella, sin rendirnos, hemos sido heridos multitud de veces, de muy distintas maneras, pero no han conseguido matarnos. ¿Ha sido un milagro? Quizás sí, pero espero y deseo que ese milagro continúe, para lo que es necesario que el pueblo de Melilla, los melillenses, nos sigan ayudando de todas las maneras posibles, sigan luchando para lograr su libertad, ahora coartada, que también pasa por la nuestra. Nosotros, MELILLA HOY, somos un instrumento, no un fin, somos algo siempre necesario para que por la libertad se luche con posibilidades de éxito y para que, así, nuestra libertad tenga posibilidades de triunfar sobre los distintos abusos de poder, de todo tipo, que padecemos, quizás por no haber luchado todo lo debido, por haber permitido demasiado el eternamente practicado “vuelva usted mañana”.

Posdata
Falleció el pasado 17 de agosto una gran persona, un gran militar, un extraordinario amigo: el teniente general Evaristo Muñoz Manero, que fue comandante general de Melilla desde febrero de 1995 hasta julio de 1997. Tuve la inmensa fortuna de contar con su amistad y la inmensa suerte de que me lo demostrara en casos tan inolvidables como con ocasión de la enfermedad y muerte de mi admirado padre en el hospital militar de Zaragoza, la capital de la región de la que en aquellos tiempos mi admirado amigo Evaristo era capitán general. Detalles inolvidables de una persona inolvidable, duro para sí mismo, entrañable para los demás. Sé que todos nos vamos a morir, pero la muerte de una persona tan admirable como Evaristo Muñoz Manero me causa un inmenso dolor.

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