El Club Voleibol Melilla se adjudicó el pasado lunes el primer punto de las semifinales del Play-Off por el título de la Superliga Masculina, tras imponerse por 3-2 al Grupo Herce Soria en un encuentro de máxima igualdad disputado en el Pabellón de Deportes Javier Imbroda Ortiz. El técnico melillense, Salim Abdelkader, destacó el valor de esta primera victoria en la serie, la capacidad de resistencia del equipo en los momentos difíciles, la importancia de reducir los errores no forzados y la necesidad de mantener la concentración ante un rival que somete mucho con el saque.
El técnico del Club Voleibol Melilla, Salim Abdelkader, analizó en primer lugar la victoria de su equipo en el primer partido de semifinales. “La parte positiva es haber conseguido el primer punto de la serie, pero tenemos que intentar reducir la cantidad de errores si queremos competir con ellos el próximo fin de semana, porque aunque Soria ha fallado tiene un saque muy agresivo y un gran potencial”.
Precisamente, sobre el rival destacó su servicio y la capacidad de respuesta de su equipo: “Tienen tres jugadores de los mejores sacadores de la liga y durante el encuentro te someten mucho. Al principio nos molestaron tácticamente, pero luego el equipo se fue adaptando. También hay que tener en cuenta que la falta del líbero la estamos notando, pero en el juego estamos mejorando y debemos aprovecharlo manteniendo la pelota en juego y evitando errores”.
Salim Abdelkader también hizo referencia a la primera victoria del Club Voleibol Melilla ante Soria, que ganó los dos encuentros de la Liga Regular, y la necesidad de mantener la concentración en los momentos decisivos: “Los dos partidos anteriores fueron muy igualados, por pequeños detalles. Aquí también ha sido así. Si jugamos con paciencia e inteligencia tendremos opciones. Se vio en el cuarto set, cuando remontamos seis puntos. El equipo pelea siempre, no se rinde nunca, y eso es muy importante”.
Por último, al ser preguntado por algunas acciones del partido y el enfado del banquillo rival con el arbitraje, el técnico melillense contextualizó la situación dentro de la normalidad competitiva: “Cada uno ve las jugadas de una manera. A veces creemos una cosa y el árbitro otra. Incluso entre nosotros pasa lo mismo. Los árbitros se pueden equivocar en ambos sentidos, pero no creo que haya habido una influencia decisiva”.



